
Piero Corvetto presentó su renuncia como jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú este martes, diez días después de la primera vuelta presidencial del 12 de abril, en medio de investigaciones judiciales y una crisis de credibilidad institucional que se profundizó por las fallas logísticas registradas durante los comicios. La Junta Nacional de Justicia (JNJ) aceptó la dimisión por unanimidad.

El escrutinio de las elecciones peruanas del domingo pasado produjo un vuelco este miércoles. Con el 91% de las actas procesadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) remontó del sexto al segundo lugar y desplazó al ultraconservador Rafael López Aliaga (Renovación Popular), posicionándose para disputar la segunda vuelta del 7 de junio contra Keiko Fujimori (Fuerza Popular), firme en el primer puesto con 16,99% de los votos.

Rafael López Aliaga de Renovación Popular, un partido de derecha fundado en 2020, quien terminó tercero en la primera vuelta del domingo de las elecciones presidenciales de Perú con el 11,69% de los votos válidos, solicitó el jueves la revisión de las actas electorales, pero adelantó que no apoyará al comunista Castillo en la segunda vuelta del 6 de junio.