La región presenta resultados desiguales un año después del inicio de la guerra arancelaria de Washington. Foto: El puerto de Santos, en Brasil (APS) Un año después de que la Administración de Donald Trump lanzara su ofensiva arancelaria contra más de 180 países, Latinoamérica exhibe un panorama desigual: economías que perdieron competitividad en el mercado estadounidense conviven con otras que redirigieron exportaciones o negociaron acuerdos para atenuar el impacto.
Brasil fue el país más afectado. El arancel adicional de hasta el 50 % impuesto por Washington redujo sus ventas al mercado estadounidense en unos 1.500 millones de dólares entre agosto y diciembre de 2025, golpeando sectores como madera, metales, plásticos, caucho y pesca. Las exportaciones a Estados Unidos, segundo socio comercial de Brasil tras China, cayeron un 6,6 % en 2025, hasta 37.720 millones de dólares.
Brasilia compensó parcialmente la caída con mayores ventas a China (6 %), Europa (6,2 %) y los socios del Mercosur —Argentina, Uruguay y Paraguay— (26,6 %), pero cerró el año con un superávit comercial de 68.300 millones de dólares, el menor en tres años. Tras la decisión de la Corte Suprema estadounidense que invalidó los aranceles originales en febrero de 2026, el nuevo esquema global —fijado inicialmente en el 10 % y elevado al 15 % al día siguiente bajo la Sección 122— iguala condiciones frente a otros competidores, según EFE.
México quedó fuera de los aranceles llamados recíprocos, pero enfrentó un gravamen general del 25 % sobre sus importaciones. Washington excluyó posteriormente al 85 % de los bienes cubiertos por el T-MEC, aunque persisten tasas elevadas: 50 % al acero y aluminio, 25 % a vehículos y autopartes, y 50 % a productos de cobre.
Argentina logró amortiguar el impacto del arancel del 10 % mediante un acercamiento político con Washington. El Gobierno de Javier Milei negoció un acuerdo que prevé eliminar aranceles para 1.675 productos, aún pendiente de ratificación, mientras las exportaciones argentinas al mercado estadounidense crecieron casi un 29 % en 2025.
Uruguay consolidó a Estados Unidos como su cuarto mercado de destino, con un alza del 30 % en sus exportaciones en 2025, concentradas en carne bovina. Paraguay consideró manejable el arancel global del 10 %, con la carne como principal producto y Estados Unidos como tercer destino.
Colombia sostuvo e incluso incrementó sus exportaciones, con el sector pesquero creciendo más del 11 %, aunque un tercio de su oferta exportable sigue gravada. Chile se benefició de la exclusión del cobre, pero sectores como frutas, salmón y madera enfrentan costos mayores.
Ecuador podría ver desacelerarse su crecimiento al 7 % en 2026 por efecto de los aranceles. El acuerdo anunciado por el Gobierno de Daniel Noboa liberará el 53 % de las exportaciones no petroleras hacia Estados Unidos. República Dominicana pagó unos 400 millones de dólares en aranceles del 10 % y negocia un acuerdo para reducirlos.
Bolivia, con baja exposición al mercado estadounidense, aprovechó el contexto para reorientar su política económica y buscar inversiones de Estados Unidos.