MercoPress, in English

Viernes, 13 de marzo de 2026 - 18:35 UTC

 

 

Cuba confirma conversaciones con Estados Unidos en medio de su crisis energética más severa en años

Viernes, 13 de marzo de 2026 - 16:27 UTC
La confirmación supone un giro respecto de la posición pública que La Habana había mantenido hasta ahora La confirmación supone un giro respecto de la posición pública que La Habana había mantenido hasta ahora

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel confirmó este viernes que su Gobierno ha sostenido conversaciones recientes con funcionarios de Estados Unidos, en la primera admisión pública de contactos bilaterales de este tipo en más de una década, mientras la isla atraviesa una aguda crisis de combustible y electricidad. Según explicó, los intercambios han estado orientados a buscar soluciones a diferencias bilaterales y a explorar áreas de cooperación bajo principios de igualdad, respeto a la soberanía y no injerencia.

El anuncio llega en un momento de fuerte deterioro económico y social. Díaz-Canel dijo que hace más de tres meses no entra un barco de combustible a Cuba, una situación que ha impactado el transporte, la producción, las escuelas, los hospitales y el suministro eléctrico. En las últimas semanas, la escasez ha derivado en apagones prolongados, restricciones de movilidad y protestas estudiantiles y ciudadanas en distintos puntos del país.

La confirmación supone un giro respecto de la posición pública que La Habana había mantenido hasta ahora. Aunque existían especulaciones previas sobre contactos discretos, esta fue la primera vez que el presidente cubano reconoció abiertamente que se habían producido conversaciones con Washington. Díaz-Canel no precisó el contenido exacto de las negociaciones ni el nivel formal de los encuentros, pero afirmó que el objetivo era identificar problemas bilaterales que requerían soluciones concretas y evaluar la disposición de ambas partes a avanzar.

La presión externa ha sido un factor central. Desde enero, Donald Trump ha endurecido su discurso hacia Cuba y advirtió que no habría “más petróleo ni dinero” para la isla si no aceptaba un acuerdo. El corte de suministros petroleros desde Venezuela, agravado por la presión estadounidense, amenazaba con profundizar una crisis ya marcada por apagones, falta de combustible y deterioro estructural del sistema eléctrico.

En paralelo al anuncio de las conversaciones, el Gobierno cubano informó que liberará a 51 presos en los próximos días y dijo que la medida responde a criterios humanitarios y a gestiones con el Vaticano. AP indicó que no está claro si entre ellos habrá detenidos considerados presos políticos, un punto sensible dentro y fuera de la isla en cualquier eventual entendimiento con Washington.

El trasfondo de esta apertura es distinto al de 2014, cuando Barack Obama y Raúl Castro anunciaron el restablecimiento de relaciones diplomáticas. Esta vez, el acercamiento ocurre bajo una lógica de máxima presión económica y con una infraestructura energética mucho más frágil. La Habana busca aliviar una emergencia inmediata; Washington, según lo admitido por ambas partes de forma parcial, intenta medir si existen condiciones para cambios más amplios. Por ahora, el dato político central es que ambos gobiernos han vuelto a hablar.