En 2025, Trump anunció un 25% adicional sobre importaciones desde países que compraran petróleo o gas de Venezuela El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que habilita un arancel adicional del 25% sobre importaciones procedentes de países que compren bienes o servicios de Irán, una medida que amplía la estrategia de presión económica de Washington más allá de las sanciones directas contra Teherán.
La Casa Blanca enmarcó la decisión en la emergencia nacional vinculada a Irán —declarada originalmente en 1995 y ampliada en distintas ocasiones— y sostuvo que la conducta iraní sigue representando una amenaza para la seguridad nacional que requiere “medidas adicionales”, según el texto de la orden.
El mecanismo contempla que el Departamento de Comercio identifique a los países con transacciones relevantes con Irán y que el Departamento de Estado, en coordinación con otras agencias, defina el alcance de la aplicación. El documento también prevé ajustes si terceros países responden con represalias o si se producen cambios que Washington considere alineados con su política hacia Teherán.
Aunque la orden no detalla automáticamente qué bienes o sectores quedarían afectados ni cuándo entrarían en vigor los recargos, la medida apunta a disuadir a socios comerciales de mantener o profundizar vínculos con Irán, elevando el costo de acceso al mercado estadounidense.
En términos de precedente político, Trump ya había utilizado un esquema similar de “arancel secundario” en su agenda comercial y de seguridad: en 2025 anunció un 25% adicional sobre importaciones desde países que compraran petróleo o gas de Venezuela.
Trump firmó una orden ejecutiva que “podría” imponer ese arancel del 25% a países que hagan negocios con Irán, en un contexto de renovada presión sobre la política regional de Teherán.