Aunque se trata de un volumen limitado, el cargamento —estimado en unos 200.000 barriles de diésel— podría cubrir aproximadamente 10 días de consumo en la isla Un buque cisterna con bandera de Hong Kong que podría llevar combustible a Cuba retomó su navegación en el Atlántico después de varias semanas detenido, en un movimiento que puede aliviar parcialmente la aguda crisis energética de la isla. Según datos de seguimiento marítimo disponibles en , el Sea Horse cargó combustible en una operación de transferencia entre buques a comienzos de este año y volvió a poner rumbo con Cuba como posible destino. El Financial Times informó que la nave formaría parte de dos envíos energéticos rusos hacia la isla y que su arribo podría producirse en los próximos días.
La llegada del cargamento se produciría en un momento crítico. Cuba reconectó su red eléctrica nacional el martes tras un apagón general de más de 29 horas, pero las autoridades advirtieron que los cortes podrían continuar porque la generación sigue por debajo de la demanda. La isla solo había recibido este año dos embarcaciones pequeñas con importaciones de petróleo, en medio de la presión de Washington para frenar los suministros de combustible al país caribeño.
La crisis energética cubana se ha agravado por el deterioro de su infraestructura y la escasez de suministros. El colapso del lunes fue el tercer gran apagón en cuatro meses y que el Ministerio de Energía y Minas reportó una “desconexión completa” del sistema eléctrico. La agencia añadió que el deterioro de la red, la falta de mantenimiento y la reducción de las importaciones de crudo han profundizado la fragilidad del sistema.
En paralelo, Moscú endureció su tono diplomático. Rusia dijo el martes que mantiene una “solidaridad inquebrantable” con Cuba y condenó lo que describió como injerencia externa y “medidas restrictivas unilaterales ilegales”, después de que el presidente Donald Trump elevara la presión sobre La Habana. El Kremlin afirmó estar en contacto con las autoridades cubanas y dispuesto a brindar asistencia.
Aunque se trata de un volumen limitado, el cargamento —estimado en unos 200.000 barriles de diésel— podría cubrir aproximadamente 10 días de consumo en la isla, según cálculos de especialistas. Su eventual llegada representaría el primer alivio de cierta magnitud en semanas para un sistema eléctrico que continúa operando con fuerte déficit.