Durante la sesión, Alcolumbre afirmó que el comercio “es la llave de la paz mundial” y sostuvo que los países que comercian entre sí tienden a tener más que perder con la guerra que ganar con ella El Congreso de Brasil promulgó este martes el acuerdo comercial entre Mercosur y la Unión Europea, completando la última etapa interna necesaria para que el tratado entre en vigor del lado brasileño. La ceremonia fue encabezada por el presidente del Senado y del Congreso, Davi Alcolumbre, quien presentó el pacto como una señal a favor del comercio, la estabilidad y la integración en un contexto internacional marcado por guerras y tensiones comerciales.
La promulgación llega menos de dos meses después de la firma de los términos del acuerdo en Asunción, tras un proceso negociador iniciado en 1999. Según Agência Brasil, el tratado crea una zona de libre comercio de 718 millones de habitantes y cerca de R$ 113 billones de PIB combinado. El texto ya había sido aprobado por la Cámara de Diputados y por el Senado brasileño a comienzos de marzo.
Durante la sesión, Alcolumbre afirmó que el comercio “es la llave de la paz mundial” y sostuvo que los países que comercian entre sí tienden a tener más que perder con la guerra que ganar con ella. El presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, agregó que el pacto tiene un valor “político y civilizatorio” al acercar a dos regiones que, según dijo, comparten compromisos con la democracia, el multilateralismo, los derechos humanos y el desarrollo sostenible.
El vicepresidente y ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Geraldo Alckmin, defendió el acuerdo como una herramienta de política económica y exterior, y dijo que ayudará a diversificar mercados, reducir vulnerabilidades externas y reforzar la resiliencia de la economía brasileña frente a choques globales. Según cifras citadas por el gobierno brasileño, el acuerdo reúne ahora el equivalente a una cuarta parte de la economía mundial.
En términos comerciales, el bloque sudamericano eliminará aranceles sobre el 91% de los bienes europeos en un plazo de hasta 15 años, mientras que la Unión Europea eliminará tarifas sobre el 95% de los bienes exportados por Mercosur en hasta 12 años. Para Brasil, el gobierno ya reglamentó un mecanismo de salvaguardias bilaterales destinado a proteger a productores locales si un aumento de importaciones preferenciales provoca o amenaza con provocar daño grave a la industria doméstica o al sector agrícola.
Del lado sudamericano, el proceso de ratificación ya fue completado también por Argentina, Uruguay y Paraguay, que este martes se convirtió en el último socio fundador del bloque en aprobar el tratado. En Europa, en cambio, el trámite sigue abierto. El Parlamento Europeo pidió una evaluación jurídica al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, aunque la Comisión Europea ha defendido la aplicación provisional del pilar comercial mientras continúa ese examen.
La entrada en vigor del acuerdo en Brasil consolida así un avance político largamente postergado, pero deja pendiente la definición institucional final del lado europeo, donde persisten reparos legales y resistencia política en algunos sectores.