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Miércoles, 20 de octubre de 2021 - 09:09 UTC

 

 

Renuncias masivas en gobierno argentino tras derrota electoral

Jueves, 16 de setiembre de 2021 - 10:20 UTC
Según los informes, CFK dijo al ministro de Economía Guzmán que ella no quería su destitución Según los informes, CFK dijo al ministro de Economía Guzmán que ella no quería su destitución

La derrota del domingo pasado en las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) finalmente parece haber pasado factura a la coalición gobernante del Frente de Todos (FdT) de Argentina cuando miembros del gabinete leales a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner anunciaron sus renuncias al presidente Alberto Fernández.

Los kirchneristas acérrimos buscan que el jefe de Estado cargue con la responsabilidad por un resultado decepcionante y sin precedentes. El delfín político de CFK, Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires y exministro de Economía durante su presidencia, ha pedido un mayor déficit financiero con el que solventar desembolsos de asistencia social para aliviar la carga sobre una población golpeada por las restricciones por la pandemia del coronavirus.

Por otro lado, el actual ministro de Economía, Martín Guzmán, que responde a Alberto Fernández, ha intentado equilibrar el presupuesto lo mejor que podía pero las consecuencias negativas no han pasado desapercibidas.

Al final, el problema radica en que el presidente celebró el cumpleaños de la primera dama mientras él mismo había ordenado que toda la población permaneciera encerrada. Por lo tanto, el apoyo popular de Alberto está en su nivel más bajo y es poco probable que se recupere a tiempo para las elecciones intermedias del 14 de noviembre, que probablemente dejarán al FdT sin mayoría en el Senado.

Según informes, la administración actual ha emitido una gran cantidad de pesos sin respaldo, que tarde o temprano deberían traducirse en alta inflación o devaluación de la moneda –o ambas. Un cóctel explosivo para la continuidad de cualquier gobierno argentino.

El ambiente del miércoles en la Casa Rosada era difícil de describir, ya que de hecho la mayoría de las renuncias fueron anunciadas por televisión pero no entregadas formalmente a la Oficina del Jefe de Gabinete, donde solo se habían recibido dos de ellas, según los informes.

En este escenario y por el momento, el presidente parece propenso a no hacer cambios, particularmente en lo que respecta a Guzmán, a quien se dice que CFK llamó personalmente para comunicarle que no era él a quien buscaba destituir. Según informes de prensa, la expresidenta sí quiere las cabezas de Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y del Ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, aunque otras coberturas mediáticas habían señalado a Guzmán como uno de los objetivos.

Por tanto, queda por ver qué pasará con las renuncias masivas anunciadas de Eduardo De Pedro (Interior), Martín Soria (Justicia), Roberto Salvarezza (Ciencia), Tristán Bauer (Cultura), Juan Cabandié (Medio Ambiente) y otros funcionarios como como Luana Volnovich y Fernanda Raverta, Pablo Ceriani y Martín Sabbatella.

Además de los que responden a alguno de los dos de los Fernández, hay un tercer bloque dentro de la alianza gobernante: el que encabeza el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.

En Wall Street, las acciones argentinas perdieron hasta un 9%, con el mayor impacto en el sector energético y la banca, luego de notables repuntes en las semanas anteriores. La inestabilidad política tiene un impacto en los mercados y el dólar estadounidense podría dispararse, según expertos financieros.

En la provincia de Buenos Aires, todos los miembros del gabinete presentaron sus renuncias a Kicillof, quien -como Alberto Fernández- puede aceptarlas o no.

Mientras tanto, la llegada de inversiones extranjeras parece haberse detenido después de que The Financial Times publicara un artículo en el que recordaba a sus lectores que “Argentina es conocida por decepcionar a los inversores”.

“El pobre resultado del partido peronista de izquierda de Alberto Fernández no necesariamente anuncia una mejor política económica o una victoria de la oposición en las elecciones presidenciales de 2023”, dice el artículo firmado por Michael Stott, quien también advirtió que la catástrofe electoral sufrida por el partido gobernante podría derivar “en el corto plazo, en un giro hacia políticas más populistas”, pero “con Argentina aún fuera de los mercados internacionales de deuda y una economía en apuros, el espacio para mayores aumentos en el gasto público es limitado”.