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Nueva reunión de May con Corbyn; conservadores euro-escépticos furiosos

Jueves, 4 de abril de 2019 - 10:17 UTC
“No ha habido tantos cambios como yo esperaba”, dijo Corbyn tras reunirse con May, que el martes le tendió la mano para tratar de desbloquear el Brexit “No ha habido tantos cambios como yo esperaba”, dijo Corbyn tras reunirse con May, que el martes le tendió la mano para tratar de desbloquear el Brexit

El líder de la oposición en el Reino Unido, el laborista Jeremy Corbyn, pidió a la Primera Ministra, Theresa May, más flexibilidad en sus líneas rojas para avanzar hacia un plan conjunto del “brexit” que pueda obtener una mayoría en el Parlamento. Corbyn, que defiende forjar una unión aduanera con el resto de países de la Unión Europea (UE), advirtió que el Gobierno deberá acercar su postura hacia las propuestas laboristas si quiere encontrar un terreno común.

“No ha habido tantos cambios como yo esperaba”, dijo el laborista tras reunirse con May, que el martes le tendió la mano para tratar de desbloquear el proceso del Brexit. La Mandataria conservadora “debe encontrar algo que sea aceptable para el Parlamento, que se mueva en dirección hacia lo que he dicho que quiere el Partido Laborista”, recalcó.

Ambos volverán a reunirse este jueves, tras un primer encuentro que el líder opositor definió como “útil”, pero “no concluyente”, mientras que la Primera Ministra lo calificó como “constructivo”. May prevé pedir una nueva prórroga a la ruptura con la UE, más allá de la actual fecha límite, el 12 de abril, y utilizar ese tiempo agregado para intentar que la oposición contribuya a ratificar su acuerdo, que ha sido rechazado en tres ocasiones por amplia mayoría en el Parlamento.

Pero los “tories” euroescépticos consideran que una unión aduanera limitaría la capacidad del Reino Unido para firmar tratados comerciales con terceros países, un problema similar al que ven en el mecanismo de salvaguarda para evitar una frontera en Irlanda del Norte, el principal punto negro del acuerdo a ojos de esa facción.

El giro de timón de May amenaza con ampliar la fractura entre los dos bandos enfrentados dentro del Partido Conservador y ha precipitado la dimisión de dos secretarios de Estado en las últimas horas. Los laboristas, por su parte, también afrontan las negociaciones con cierta división. El ala pro-europea de la formación de Corbyn presiona para que su líder ponga sobre la mesa la convocatoria de un segundo referéndum sobre el Brexit.

El líder laborista, sin embargo, ha sugerido que no se plantea esa opción si llega a un acuerdo con May, dado que en ese caso estaría satisfecho con las condiciones de salida de la UE pactadas. ”Querríamos defender la opción de un voto popular para evitar estrellarnos (fuera de la UE sin un acuerdo) o bien para prevenir una salida con un mal acuerdo“, recalcó Corbyn.

La postura ha provocado malestar entre algunos diputados de la oposición. La portavoz de Exteriores laborista, Emily Thornberry, envió una carta a todos sus compañeros de bancada defendiendo la necesidad de que Corbyn acepte convocar un plebiscito en cualquier caso.

El resto de fuerzas minoritarias de la oposición exigieron asimismo que cualquier acuerdo que pueda llegar a aprobar la Cámara de los Comunes se someta a la ”confirmación” de los británicos en una consulta.

May prevé continuar negociando contrarreloj con los laboristas para tratar de llegar a la cumbre extraordinaria de líderes europeos prevista para la próxima semana con un acuerdo aprobado, o bien con una perspectiva creíble de que puede cumplir con ese objetivo.