
El jurista británico Vaughan Lowe, catedrático emérito de Derecho Internacional Público de la Universidad de Oxford, será el juez ad hoc designado por el Reino Unido en el caso que enfrenta a Argentina y Londres ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar por la explotación de hidrocarburos al norte de las Falklands/Malvinas. Lowe prestará la declaración solemne el lunes 9 de noviembre, víspera de la audiencia.

La demanda de Argentina contra el Reino Unido por el proyecto petrolero Sea Lion, al norte de las Falklands/Malvinas, “podría caer en el primer obstáculo”: la jurisdicción del Tribunal Internacional del Derecho del Mar, que no puede resolver disputas de soberanía territorial, según el especialista australiano en derecho del mar Donald R. Rothwell. El tribunal celebrará la audiencia sobre la solicitud argentina el 10 y 11 de noviembre en Hamburgo.

El Tribunal Internacional del Derecho del Mar celebrará el 10 y 11 de noviembre la audiencia sobre la solicitud de Argentina para que ordene al Reino Unido frenar el proyecto petrolero Sea Lion, al norte de las Falklands/Malvinas. La fecha la fijó el presidente del tribunal, el juez Maurice K. Kamga, en una orden del 20 de octubre.

Argentina pidió al Tribunal Internacional del Derecho del Mar que ordene al Reino Unido impedir el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion, al norte de las Falklands/Malvinas, y abstenerse de otorgar nuevos permisos para explotar los recursos de la plataforma continental en disputa, según el comunicado publicado por el tribunal, con sede en Hamburgo. La audiencia se fijará “lo antes posible”.

El Gobierno británico afirmó el martes que las medidas provisionales que pueda dictar el Tribunal Internacional del Derecho del Mar son vinculantes y que el Reino Unido cumple sus obligaciones internacionales, el mismo día en que Argentina presentó ante ese tribunal una solicitud para frenar el proyecto petrolero Sea Lion, en aguas de las Falklands/Malvinas. En paralelo, Londres anunció que usará su legislación de protección de intereses comerciales para blindar a las empresas británicas frente a las sanciones argentinas.