


Las medidas se piden mientras se constituye el tribunal arbitral previsto en el Anexo VII de la Convención, cuyo procedimiento Argentina inició con una notificación al Reino Unido el 28 de septiembre Argentina pidió al Tribunal Internacional del Derecho del Mar que ordene al Reino Unido impedir el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion, al norte de las Falklands/Malvinas, y abstenerse de otorgar nuevos permisos para explotar los recursos de la plataforma continental en disputa, según el comunicado publicado por el tribunal, con sede en Hamburgo. La audiencia se fijará “lo antes posible”.
La solicitud, presentada el 13 de octubre al amparo del artículo 290.5 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, enumera cuatro medidas provisionales: que el Reino Unido impida “el inicio o la continuación” de la explotación de hidrocarburos mediante Sea Lion; que no utilice la información obtenida en la exploración de las zonas en disputa “en detrimento de los derechos” argentinos; que deje de impedir que Argentina cumpla su obligación de proteger el medio marino de esas áreas; y que se abstenga de cualquier medida que agrave la controversia, “en particular el otorgamiento de nuevos permisos”.
Las medidas se piden mientras se constituye el tribunal arbitral previsto en el Anexo VII de la Convención, cuyo procedimiento Argentina inició con una notificación al Reino Unido el 28 de septiembre. Ante ese tribunal, Argentina reclama que se declare que el Reino Unido, al autorizar unilateralmente la exploración y explotación de recursos en las aguas que rodean los archipiélagos del Atlántico Sur, incumple su obligación de respetar “la soberanía y los derechos soberanos” argentinos sobre esas zonas marítimas; la de abstenerse de medidas unilaterales en áreas sujetas a una controversia “en el marco del proceso de descolonización” de la ONU; la de proteger el medio marino; y la de resolver las controversias por medios pacíficos.
Para dictar medidas provisionales, el tribunal debe considerar que el tribunal arbitral tendría, en principio, jurisdicción y que la urgencia lo exige. En casos anteriores, como el de las islas Chagos en 2015 y el de Crimea en 2020, tribunales constituidos bajo la Convención declinaron pronunciarse sobre cuestiones de soberanía territorial.
El Reino Unido ha anunciado que participará en el procedimiento e impugnará cualquier intento de usarlo para dirimir la soberanía. La ministra británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, afirmó el martes que la posición de Londres es que las medidas provisionales son vinculantes para las partes. Sea Lion, operado por Navitas Petroleum con un 65% y Rockhopper Exploration con un 35%, prevé su primer petróleo en 2028.