
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este martes su tono contra la OTAN y otros aliados después de que la mayoría rechazara su pedido de enviar buques para ayudar a proteger el estrecho de Ormuz, la vía marítima clave para las exportaciones energéticas del Golfo. Durante una comparecencia junto al primer ministro irlandés Micheál Martin, Trump calificó la negativa como “un error muy tonto” y, al mismo tiempo, afirmó que Washington puede seguir adelante por su cuenta: “No necesitamos ayuda, en realidad”.

Alemania rechazó este lunes la petición del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que sus aliados envíen buques de guerra al estrecho de Ormuz para ayudar a reabrir la ruta marítima. El ministro de Defensa, Boris Pistorius, cuestionó qué podrían hacer “un puñado” de fragatas europeas que la Armada estadounidense no pudiera hacer ya y zanjó la posición alemana con una frase directa: “Esta no es nuestra guerra”. El portavoz del canciller Friedrich Merz añadió que el conflicto “no es la guerra de la OTAN” y que Berlín no tiene planes de verse arrastrado a él.

Ali Moshiri, exmáximo ejecutivo de Chevron para Venezuela y antiguo interlocutor de Washington en asuntos energéticos, advirtió a la CIA antes de la caída de Nicolás Maduro que un traspaso directo del poder a la oposición encabezada por María Corina Machado podía derivar en una transición inestable, porque la dirigente no tenía control sobre el aparato de seguridad ni sobre los centros reales de poder del Estado, según un reporte publicado este domingo. En ese análisis, Moshiri recomendó que Estados Unidos apostara por Delcy Rodríguez como figura más viable para administrar la sucesión inmediata.

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel confirmó este viernes que su Gobierno ha sostenido conversaciones recientes con funcionarios de Estados Unidos, en la primera admisión pública de contactos bilaterales de este tipo en más de una década, mientras la isla atraviesa una aguda crisis de combustible y electricidad. Según explicó, los intercambios han estado orientados a buscar soluciones a diferencias bilaterales y a explorar áreas de cooperación bajo principios de igualdad, respeto a la soberanía y no injerencia.

Irán está trasladando una parte central de la guerra al mar, donde su capacidad convencional es inferior a la de Estados Unidos, pero donde conserva herramientas suficientes para desorganizar el tráfico energético global. En el estrecho de Ormuz, un corredor por el que pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial, los ataques contra buques mercantes, la amenaza de minas y el uso de lanchas rápidas y misiles costeros han elevado el costo y la dificultad de cualquier operación de escolta.

Estados Unidos autorizó de forma temporal la venta de petróleo ruso y productos derivados que ya se encuentren cargados en buques, en una flexibilización limitada de sanciones adoptada en medio del repunte global de los precios de la energía por la guerra en Oriente Medio. La medida fue anunciada por el Departamento del Tesoro y estará vigente hasta el 11 de abril.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, autorizó la liberación de 172 millones de barriles de crudo de la Reserva Estratégica de Petróleo como parte de una acción coordinada con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), en un intento por contener el alza de los combustibles tras la disrupción del mercado provocada por la guerra con Irán. El Departamento de Energía informó que la descarga comenzará la próxima semana y que tardará unos 120 días en completarse.

Estados Unidos e Israel lanzaron el martes lo que el Pentágono y testigos en Irán describieron como la jornada más intensa de bombardeos desde el inicio de la guerra, mientras Washington amplió sus operaciones al entorno del estrecho de Ormuz y dijo haber destruido 16 embarcaciones iraníes de tendido de minas. La acción elevó aún más el riesgo sobre la principal ruta energética del mundo, por donde normalmente transita cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado global.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inauguró este sábado en Doral, Florida, la primera cumbre del llamado Escudo de las Américas, donde reunió a líderes latinoamericanos y caribeños afines para presentar una nueva alianza de seguridad centrada en la lucha contra los carteles. En su discurso, dijo que Cuba está “al final de la línea”, aseguró que La Habana quiere negociar con Washington y afirmó además que su gobierno reconoció formalmente al Ejecutivo interino de Delcy Rodríguez en Venezuela, en medio del reciente restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rehusó este viernes comentar informes de medios locales según los cuales Rusia estaría proporcionando a Irán información de inteligencia sobre las posiciones y movimientos de tropas, barcos y aviones estadounidenses en Oriente Medio.