
El ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva será juzgado por cargos de corrupción, determinó el martes un magistrado, sumando más turbulencia al caótico escenario político local

El presidente de Brasil, Michel Temer, expresó este martes ante la ONU el “compromiso inquebrantable con la democracia” en su país tras el reciente juicio político que culminó con la destitución de la presidenta Dilma Rousseff.

A menos de tres semanas de haber sido confirmado en el cargo tras la destitución en juicio político de la mandataria Dilma Rousseff, Michel Temer llegó a Nueva York, mientras en Brasil el juez Moro definía, ante la expectativa de sectores políticos, si rechaza o acepta la denuncia de los fiscales contra el ex presidente Lula.

Uruguay y Brasil acordaron en Nueva York que la cancillería uruguaya prosiga coordinando las conversaciones para un acuerdo comercial entre Mercosur y la Unión Europea a la vez que coincidieron en “un proceso de integración más abierto”, o sea la posibilidad e miembros individuales de realizar acuerdos bilaterales con otros países o espacios comerciales.

El Presidente ecuatoriano, Rafael Correa aseguró que los ex mandatarios, brasileños Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, así como la argentina Cristina Fernández de Kirchner, son los verdaderos perseguidos políticos en la región por parte de grupos de derecha.

El ex presidente Lula da Silva reaccionó con indignación a la denuncia de corrupción en un discurso en que lloró y calificó como analfabetos políticos a los fiscales que lo imputaron sin pruebas y a los que les reclamó disculpas para él y su familia.

La fiscalía Brasil acusó el miércoles al ex presidente Lula da Silva de ser el “comandante máximo” de la red de corrupción en Petrobras, una denuncia que cayó como una bomba en un país sacudido por las reiteradas convulsiones políticas.

La cancillería de Brasil emitió un comunicado fechado el 13 de setiembre, invocando a los cuatro países fundadores de Mercosur, en el cual se refiere al funcionamiento del bloque, el protocolo de adhesión de Venezuela y afirma que si al primero de diciembre próximo dicho país no cumple con los compromisos asumidos, será suspendido.

El canciller brasileño, José Serra, dijo que confía en que los roces diplomáticos con Ecuador y Bolivia, derivados de la destitución de la ahora ex presidenta Dilma Rousseff, serán superados, aunque puso en duda que eso ocurra con Venezuela.

El presidente de Brasil, Michel Temer, afirmó que “no hay la menor posibilidad” de que su gobierno procure paralizar las investigaciones de casos de corrupción que realiza la justicia. “Jamás el Ejecutivo va a interferir en ese asunto”, aseguró Temer en una entrevista publicada por el diario O Globo este domingo.