
Brasil está preparando un nuevo paquete de estímulo fiscal para batallar contra los estragos económicos del nuevo coronavirus, pero el aspecto más notable puede ser lo que no está: la impronta del ministro de Economía, Paulo Guedes.

En el mayor cementerio de Manaos, la capital del estado de Amazonas en Brasil, los ataúdes han comenzado a ser depositados en fosas comunes. Los servicios funerarios no dan abasto y los hospitales públicos han entrado en colapso ante el aumento de muertes y casos por coronavirus.

El gobierno de Brasil anunció un plan de recuperación económica y social a 10 años con el objeto de mitigar el impacto de la pandemia de coronavirus, que causó más de 45.700 contagios y de 2.900 muertes.

A un mes del confinamiento dispuesto por la mayoría de los gobernadores de los estados del Brasil, pero no por la administración federal, ocho de ellos iniciaron el miércoles una reapertura gradual de la actividad comercial en consonancia con la presión que el presidente Jair Bolsonaro viene ejerciendo para reactivar la economía.

El canciller de Brasil, Ernesto Araújo, afirmó el miércoles que la pandemia de coronavirus es una herramienta de una conspiración mundial del comunismo, que se vale para ella de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A pedido de la Procuraduría General, el Supremo Tribunal Federal de Brasil autorizó este martes abrir una investigación sobre la manifestación que encabezó el domingo el presidente Jair Bolsonaro y en la que se pidió una intervención militar de los poderes Legislativo y Judicial.

Soy la Constitución, exclamó este lunes el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, cercado por una mayoría de los gobernadores y varios jueces y congresistas de su país que se unieron para repudiar el acto antidemocrático que encabezó el domingo el mandatario ante el Cuartel General del Ejército para pedir la intervención del Congreso y la Justicia.

El alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Crivella, decretó que a partir del próximo miércoles será obligatorio el uso de barbijo en la vía pública, como método para contener la propagación de la pandemia de coronavirus.

Brasil tomó una serie de medidas de salvataje al sector turístico, que tuvo pérdidas superiores a los 2.800 millones de dólares desde la segunda quincena de marzo y el peligro de perder unos 100 mil puestos de trabajo a causa de la pandemia del coronavirus, según un informe de la Confederación Nacional de Comercio de Bienes, Servicios y Turismo.

Las cancillerías de Argentina y de Brasil acordaron este viernes el crecimiento de 1.400 metros cúbicos por segundo del caudal del Rio Paraná a fin de afrontar la sequía que afecta a la región, durante una reunión por videoconferencia celebrada por los funcionarios técnicos de diversas áreas gubernamentales de ambos países.