Lula pidió el mismo miércoles dejar de lado las diferencias ideológicas para fortalecer el Mercosur El canciller brasileño, Mauro Vieira, afirmó el miércoles que la rebaja de la relación diplomática con Argentina al nivel de encargados de negocios se mantendrá hasta que cesen los reiterados insultos y agresiones del presidente argentino Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva.
Fueron cuatro manifestaciones consecutivas en el espacio de una semana en que el presidente de la Argentina, de una forma muy grosera y muy agresiva, criticó de una forma inaudita a Brasil, a las instituciones, a la persona del presidente Lula, declaró Vieira a Radio Perfil. Añadió que Brasilia pidió explicaciones y que, mientras no fueran satisfactorias, mantendría a su embajador, Julio Glinternick Bitelli, fuera de Buenos Aires. El canciller recordó que la relación bilateral ha sido la mejor desde 1985 y sostuvo que a Lula no le interesa el color político del gobierno de turno, porque la cuestión ideológica es secundaria frente a la educación y el respeto.
El Gobierno argentino descartó ofrecer disculpas. Es una decisión unilateral de Brasil que lamentamos, dijo el canciller Pablo Quirno en rueda de prensa. Ha habido expresiones de ambos lados que transparentan las diferencias políticas e ideológicas. Argentina decidió no trasladarlas al ámbito diplomático, agregó, y afirmó que existe otro camino para preservar el vínculo.
Consultado sobre un eventual pedido de disculpas, Quirno respondió que Lula y su gobierno han proferido insultos contra Milei que no fueron contestados, sin precisar a qué se refería. El trasfondo es la acusación del mandatario argentino de que el Partido de los Trabajadores brasileño habría aportado apoyo financiero y logístico a Sergio Massa en la campaña de 2023. La Cancillería brasileña ha calificado esa denuncia de fantasía y el entorno de Massa la ha negado. Quirno sí citó un hecho concreto: la visita de Lula a Cristina Fernández de Kirchner durante su prisión domiciliaria, sin que Buenos Aires formulara queja alguna por injerencia.
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, calificó de exagerada la reacción brasileña y enumeró antecedentes de intervención de Lula en la política regional, entre ellos su respaldo a Massa en agosto de 2023 y a los gobiernos de Luis Arce, Gabriel Boric y Gustavo Petro. Sostuvo que se aplican criterios distintos según quién intervenga, aunque admitió que no conviene escalar en el lenguaje.
La situación del embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, no está definida. Fuentes de Itamaraty precisaron a EFE que la medida no implica su expulsión, aunque Brasil no tratará directamente con él mientras continúen los ataques. Según La Nación, del comunicado argentino se desprende que Buenos Aires no ordenará su regreso; El País informó, citando prensa local, que volvería a su país de vacaciones.
Lula pidió el mismo miércoles, en una entrevista con el portal Meteoro Brasil, dejar de lado las diferencias ideológicas para fortalecer el Mercosur. No mencionó a Milei y señaló que la relación entre Estados responde al interés del Estado.
Quirno confirmó además que el Gobierno organiza para este año una cumbre de presidentes de derecha en Buenos Aires, y afirmó que la región está cambiando de dirección ideológica.