En los últimos meses se registraron casi 4.000 casos de personas con síntomas parecidos a los del dengue tras la inmunización, algo que entraba dentro de lo previsto Brasil suspendió de forma temporal la campaña de vacunación contra el dengue iniciada en enero, después de detectar dos muertes y varios casos de reacciones adversas graves. La vacuna, la primera de dosis única del mundo, fue desarrollada por el Instituto Butantan de São Paulo y ya se había aplicado a medio millón de personas a través del sistema público de salud. Las autoridades sanitarias subrayaron que aún no hay datos suficientes para vincular las muertes con el medicamento y que la interrupción es una medida preventiva.
En los últimos meses se registraron casi 4.000 casos de personas con síntomas parecidos a los del dengue tras la inmunización, algo que entraba dentro de lo previsto. La alarma surgió por 42 episodios más extremos, con dolores abdominales intensos, vómitos persistentes y sangrados, entre ellos la muerte de una mujer de 48 años y un hombre de 58. En total se vacunó a 501.044 personas —en su mayoría personal sanitario de regiones prioritarias— y el Ministerio de Salud precisó que los casos adversos representan el 0,0008% de los inmunizados.
Estamos determinando la interrupción temporal a partir de datos de farmacovigilancia, explicó el ministro de Salud, Alexandre Padilha, quien aclaró que la decisión no responde a la desinformación que circula en redes. El director del Programa Nacional de Inmunizaciones, Eder Gatti, señaló que la pausa servirá para investigar los casos y no invalida la eficacia de la vacuna. No hay un plazo definido; mientras tanto, las dosis deben conservarse refrigeradas y la campaña podría retomarse.
Las campañas de vacunación han sido históricamente un motivo de orgullo en Brasil, pero la adhesión cayó tras la difusión de bulos durante la pandemia de covid-19, en la etapa del expresidente Jair Bolsonaro. Recuperar esa confianza ha sido una de las prioridades sanitarias del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
La vacuna fue aprobada por la agencia reguladora ANVISA a finales de 2025 para personas de entre 12 y 59 años, y la campaña comenzó en febrero con el personal de salud. Según los ensayos clínicos, que involucraron a más de 16.000 participantes, mostró una eficacia general cercana al 75%, del 91,6% frente al dengue grave y del 100% contra las hospitalizaciones, con una protección de cinco años. El dengue, transmitido por el mosquito Aedes aegypti, acumula este año en Brasil cerca de 370.000 casos probables y 177 muertes confirmadas.
El Ministerio de Salud prevé ampliar la producción mediante una alianza con el laboratorio chino WuXi, con la meta de entregar 60 millones de dosis antes de 2028. En paralelo, Brasil sigue utilizando sin inconvenientes la vacuna del laboratorio japonés Takeda, que requiere dos aplicaciones.