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Una etapa de cohete de SpaceX se estrella contra la Luna tras 18 meses a la deriva

Miércoles, 5 de agosto de 2026 - 21:45 UTC
El objeto, de unos 4.000 kilos y catalogado como 2025-010D, golpeó hacia las 06:35 UTC a una velocidad cercana a los 2,4 kilómetros por segundo, en el limbo oriental de la cara visible El objeto, de unos 4.000 kilos y catalogado como 2025-010D, golpeó hacia las 06:35 UTC a una velocidad cercana a los 2,4 kilómetros por segundo, en el limbo oriental de la cara visible

La etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX impactó el miércoles contra la superficie lunar, cerca del cráter Einstein, en un choque no planificado que la NASA describió como seguro y sin riesgo para la Tierra ni para las misiones que operan en la Luna.

El objeto, de unos 4.000 kilos y catalogado como 2025-010D, golpeó hacia las 06:35 UTC a una velocidad cercana a los 2,4 kilómetros por segundo, en el limbo oriental de la cara visible. La NASA estimó previamente que el cráter resultante tendría unos 18 metros de diámetro y cuatro de profundidad. Esas dimensiones son proyecciones: la comprobación requerirá imágenes orbitales posteriores.

La etapa procedía del lanzamiento del 15 de enero de 2025, que llevó a la Luna el módulo Blue Ghost 1, de la empresa estadounidense Firefly Aerospace, dentro de la iniciativa CLPS de servicios comerciales de carga lunar de la NASA, y el Resilience, de la japonesa ispace. Blue Ghost alunizó con éxito el 2 de marzo de 2025; Resilience se estrelló tras perderse la comunicación poco antes del descenso.

Concluida esa misión, la etapa quedó sin combustible suficiente para desorbitar. SpaceX y otros operadores suelen hacer que estos componentes se desintegren en la atmósfera terrestre, pero el envío de los dos módulos consumió casi todo el propelente, y el objeto quedó abandonado en una órbita terrestre alta que cruzaba la de la Luna. Durante unos dieciocho meses, la combinación de actividad solar y fuerzas gravitatorias de la Tierra, la Luna y el Sol modificó su trayectoria hasta situarlo en curso de colisión.

“La NASA no planeó deliberadamente que esta etapa superior impactara contra la Luna”, señaló una portavoz de la agencia en un video difundido en la red X. La agencia añadió que hacer impactar equipos contra la superficie lunar es un método técnicamente aceptado y seguro de eliminación al final de la vida útil, por tratarse de una estrategia predecible y rastreable, aunque en este caso el impacto no fue programado.

Fueron astrónomos independientes quienes identificaron primero la trayectoria a partir de datos públicos. El Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra del Laboratorio de Propulsión a Chorro confirmó después una probabilidad de impacto del 100%.

La NASA indicó que los científicos tienen interés en estudiar el episodio, porque permite analizar la formación de cráteres al conocerse de antemano la masa y la velocidad del objeto, y mejorar el seguimiento de sucesos similares. La Luna, sin atmósfera y con una superficie estable durante largos periodos, funciona como laboratorio natural para procesos que ocurren en todo el sistema solar y ha recibido impactos de forma constante a lo largo de sus unos 4.000 millones de años. Según la agencia, un meteoroide con energía equivalente a la de esta etapa impacta la Luna aproximadamente cada seis días. Los astronautas de la misión Artemis II observaron destellos de impacto durante su sobrevuelo lunar en abril.

El episodio ha reactivado la discusión sobre la acumulación de desechos en el entorno lunar y el vacío normativo que la regula, en un momento de creciente tráfico hacia la Luna por parte de agencias públicas y empresas privadas.

Tags: NASA, SpaceX.