


Las sanciones contra Ferrara se relacionan con actividades corruptas que facilitaron la pesca ilegal y socavaron el acceso justo al mercado para los pescadores estadounidenses El Departamento de Estado estadounidense revocó este miércoles la visa al exfuncionario argentino Pablo Ferrara Raisberg, exrepresentante de la Cancillería en el Consejo Federal Pesquero, por su presunta participación en un episodio de pesca ilegal de merluza negra que derivó en su renuncia en 2024. La medida forma parte de una nueva política del Gobierno de Donald Trump bajo la cual Washington restringió la emisión de visas a 24 personas vinculadas a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada en zonas exclusivas, e incluye también al ciudadano mexicano José Ali Amado.
Aquellos que ilegalmente agotan los recursos pesqueros disponibles para Estados Unidos y el mundo no son bienvenidos en nuestro país, afirmó el subsecretario de Estado Christopher Landau al anunciar la decisión, que el funcionario justificó como una prioridad global de la administración estadounidense para proteger la abundancia de los océanos del mundo. El comunicado precisó que las sanciones contra Ferrara se relacionan con actividades corruptas que facilitaron la pesca ilegal y socavaron el acceso justo al mercado para los pescadores estadounidenses.
El caso se remonta a 2024 y gira en torno al pesquero Tai An, una embarcación de bandera argentina radicada en Tierra del Fuego y propiedad del empresario chino Liu Zhijiang. La nave fue detectada operando en una zona prohibida para la captura de merluza negra, especie sometida en el Mar Argentino a un régimen de cuotificación vigente desde hace quince años. El barco no contaba con cuota adicional autorizada y fue interceptado con 163 toneladas de la especie, una cifra excepcional cuyo valor estimado de mercado se aproxima a los cinco millones de dólares. La Prefectura Naval Argentina ordenó su regreso inmediato a puerto.
Según se conoció entonces, Ferrara intervino con una llamada de tono fuerte e intimidatorio para cuestionar el procedimiento y ordenar que el barco no regresara, según fuentes con conocimiento directo del caso. La intervención derivó finalmente en una orden del subsecretario de Pesca, Juan Antonio López Cazorla, que permitió al buque permanecer fuera de la zona de veda. Ferrara presentó su renuncia poco después, aceptada por la entonces canciller Diana Mondino, y el episodio también provocó la salida del exdirector de Control y Fiscalización Pesquera, Julián Suárez.
La merluza negra, conocida internacionalmente como Patagonian toothfish o Chilean sea bass, alcanza precios de hasta 30.000 dólares por tonelada en los principales mercados de Estados Unidos, Asia y Europa. El cupo anual autorizado en el Mar Argentino es de 3.700 toneladas. La decisión estadounidense se inscribe en una creciente preocupación internacional por la sostenibilidad de las pesquerías del Atlántico Sur, una región donde la flota de bandera china ha sido históricamente señalada por organizaciones especializadas en conservación marina por operaciones de pesca furtiva en aguas próximas a las zonas económicas exclusivas de Argentina, Uruguay y otros países sudamericanos.