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Un informe advierte que las flotas extranjeras frente a Argentina capturan hasta cuatro veces la pesca nacional

Domingo, 7 de junio de 2026 - 07:56 UTC
La fundación advirtió que, de mantenerse el actual nivel de explotación, podrían comprometerse recursos estratégicos para la economía La fundación advirtió que, de mantenerse el actual nivel de explotación, podrían comprometerse recursos estratégicos para la economía

Las flotas extranjeras que operan sobre el límite exterior de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina —la llamada milla 201— extraen hasta cuatro veces el volumen que captura toda la industria pesquera nacional, según un informe de la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera (FULASP) difundido en el Día Internacional de la Lucha contra la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada. La entidad calificó la actividad como una de las principales amenazas para los recursos pesqueros del Atlántico Sudoccidental.

Según el informe, cada año entre 400 y 600 embarcaciones, provenientes principalmente de China, Corea del Sur y Taiwán, se concentran junto a la ZEE argentina para capturar especies migratorias asociadas al ecosistema local. Mientras la pesca argentina desembarca entre 750.000 y 900.000 toneladas anuales, las capturas en el Atlántico Sudoccidental se ubican entre 1,5 y 3 millones de toneladas, de modo que las flotas internacionales pueden extraer entre dos y cuatro veces el volumen nacional, según la especie y la temporada. Entre 2019 y 2024, la extracción en la zona creció un 65% y el esfuerzo pesquero de la flota china aumentó un 85%.

La especie más perseguida es el calamar Illex argentinus, que vive apenas uno o dos años y constituye un eslabón central de la cadena alimentaria marina, ya que sirve de alimento a merluzas, mamíferos marinos y aves oceánicas. “El verdadero problema no es solamente que se lleven más volumen que la pesca argentina. El daño más grave es biológico: muchas especies están siendo capturadas antes de completar su ciclo natural”, advirtió Raúl Cereseto, presidente de FULASP. La Environmental Justice Foundation (EJF) coincide en que, en el caso del Illex, la combinación de presión pesquera y condiciones ambientales desfavorables podría provocar un colapso poblacional “en apenas un año”.

La presión también alcanza a las aguas de las Islas Falklands. Según reportes oficiales del archipiélago, en 2024 se capturaron allí 261.903 toneladas bajo licencias otorgadas por el Reino Unido, cifra que para FULASP refleja una presión creciente sobre especies migratorias compartidas en todo el Atlántico Sur. La merluza común (Merluccius hubbsi), que desova en aguas costeras patagónicas y luego se desplaza hacia la plataforma de las islas para alimentarse, sumó 54.714,5 toneladas, el cuarto valor anual más alto desde 1989. En el caso de la merluza de cola, estudios genéticos sugieren que se trata de un mismo stock compartido entre Argentina, Chile y las Falklands.

No obstante, los datos también muestran medidas de conservación. En 2024, las autoridades pesqueras de las Falklands suspendieron la segunda temporada de captura del calamar Loligo después de que la biomasa estimada cayera por debajo del umbral de conservación, fijado en 10.000 toneladas. FULASP, por su parte, cuestionó el otorgamiento de cuotas pesqueras de largo plazo a flotas de terceros países en aguas administradas por el Reino Unido.

La fundación advirtió que, de mantenerse el actual nivel de explotación, podrían comprometerse recursos estratégicos para la economía, con impacto en exportaciones, empleo, producción de alimentos y biodiversidad. Cereseto lo resumió con una analogía: si en un campo con mil vacas se faenan animales adultos, el rodeo se mantiene, “pero si empieza a matar terneros, vacas jóvenes y hembras antes de que puedan reproducirse, tarde o temprano ese rodeo desaparece”. “En el mar ocurre exactamente lo mismo”, concluyó.