La afirmación sobre el despliegue naval argentino es falsa Una publicación del dirigente republicano Marc Zell en la red social X, en la que instó a la administración Trump a reconsiderar la posición estadounidense sobre las Falklands/Malvinas y respaldar el reclamo argentino de soberanía, generó una ola de cobertura en los medios argentinos a lo largo de la semana pasada, a pesar de basarse en una premisa falsa y no contar con ningún respaldo oficial de Washington.
Zell, vicepresidente de Republicans Overseas y presidente del Partido Republicano en Israel —sin cargo alguno en la administración Trump—, publicó el 18 de marzo que Argentina estaba enviando unidades navales para proteger el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, mientras que el Reino Unido se habría negado a hacerlo. Propuso que, en ese contexto, Washington debería revertir su política histórica y apoyar la reclamación argentina sobre las islas.
Argentina is sending naval units to assist the U.S. in safeguarding international shipping in the Strait of Hormuz. The UK has refused. In 1982 President Reagan came to the aid of then PM Margaret Thatcher who was defending the UK colony in the Falkland Islands, claimed by…
— Marc Zell - מארק צל (@GOPIsrael) March 18, 2026
La afirmación sobre el despliegue naval argentino es falsa. El periodista Eduardo Feinmann entrevistó al canciller Pablo Quirno, quien negó terminantemente el envío de buques. A nosotros no nos pidieron nada, si nos piden vemos, declaró Quirno, según Feinmann, quien calificó las afirmaciones de Zell como falso de toda falsedad. La publicación de Zell acumuló 1,6 millones de visualizaciones, 18.000 me gusta y más de 3.000 republicaciones.
Pese a la desmentida, la propuesta se propagó rápidamente. Newsweek Argentina, Infofueguina y El Economista dedicaron coberturas al tema. El portal de análisis Escenario Mundial publicó el 22 de marzo un artículo titulado Malvinas y Trump, el límite británico en la relación Argentina-Estados Unidos, argumentando que la relación Milei-Trump encuentra su techo cuando colisiona con la estructura histórica del vínculo angloamericano. El análisis comparó la situación con el caso del archipiélago de Chagos y concluyó que las decisiones de Londres responden más a cálculos geopolíticos que a criterios uniformes sobre sus territorios de ultramar.
El debate se enmarca en tensiones más amplias entre Washington y Londres por la crisis del Estrecho de Ormuz, y en el contexto de la modernización militar argentina, que incluye la recepción de cazas F-16 daneses reacondicionados. Sin embargo, no existe declaración oficial alguna de la Casa Blanca, el Departamento de Estado ni del Congreso que indique un cambio de postura sobre la soberanía de las Falklands/Malvinas.
Estados Unidos mantiene una posición formal de neutralidad sobre la soberanía, aunque reconoce la administración británica del archipiélago.