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Sábado, 21 de marzo de 2026 - 23:39 UTC

 

 

EE.UU. refuerza su presencia militar en el Golfo con miles de marines y buques anfibios

Sábado, 21 de marzo de 2026 - 22:08 UTC
Trump, por su parte, afirmó el jueves que no contemplaba enviar tropas “a ningún sitio”, aunque matizó que, de hacerlo, no lo anunciaría. Trump, por su parte, afirmó el jueves que no contemplaba enviar tropas “a ningún sitio”, aunque matizó que, de hacerlo, no lo anunciaría.

Estados Unidos está desplegando unos 5.000 infantes de Marina y media docena de buques de guerra hacia el Golfo Pérsico en la mayor ampliación de fuerzas desde el inicio de la guerra contra Irán el 28 de febrero. El despliegue se produce mientras la aviación estadounidense intensifica los bombardeos contra posiciones iraníes en la costa y las islas del estrecho de Ormuz, el paso marítimo por el que transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial y que Irán mantiene prácticamente cerrado desde el comienzo del conflicto.

El grupo anfibio encabezado por el USS Tripoli, junto con la 31.ª Unidad Expedicionaria de Marines, se encuentra ya en ruta desde el Pacífico. A este contingente se sumará desde California un segundo grupo liderado por el USS Boxer, con la 11.ª Unidad Expedicionaria embarcada. Cada unidad expedicionaria cuenta con unos 2.200 a 2.500 efectivos, además de helicópteros, aeronaves de rotor basculante y capacidad para operaciones de desembarco.

La misión precisa de estas fuerzas no ha sido revelada. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó que el Mando Central (CENTCOM) solicitó los refuerzos para disponer de más opciones operativas contra Irán. Según Reuters, dos funcionarios señalaron que aún no se ha tomado ninguna decisión sobre el envío de tropas terrestres al territorio iraní.

Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sugirió el jueves en una conferencia de prensa en Jerusalén que algún tipo de operación terrestre será necesaria. “No se pueden hacer revoluciones solo desde el aire, eso es cierto”, declaró. “Tiene que haber también un componente terrestre. Hay muchas posibilidades para este componente terrestre y me tomo la libertad de no compartir todas esas posibilidades con ustedes”. Netanyahu sostuvo que el pueblo iraní debe “estar a la altura del momento”, mientras que Irán se encuentra en su “punto más débil”.

Trump, por su parte, afirmó el jueves que no contemplaba enviar tropas “a ningún sitio”, aunque matizó que, de hacerlo, no lo anunciaría.

Entre las opciones que barajan los planificadores militares se encuentran el asalto a las islas iraníes del estrecho de Ormuz para neutralizar lanzaderas de misiles, o la toma de la isla de Jarg, la principal terminal petrolera de Irán, donde Estados Unidos ya atacó cerca de un centenar de objetivos militares el 13 de marzo. El mando militar estadounidense informó el martes del uso de bombas antibúnker GBU-72 de dos toneladas y media contra emplazamientos de misiles reforzados a lo largo de la costa iraní.

Mick Mulroy, exsubsecretario adjunto de Defensa para Oriente Próximo, consideró que estas fuerzas serán empleadas en operaciones. “No te los traes desde el Pacífico, dejando esa región más expuesta, solo para exhibirlos”, declaró al Middle East Institute.

Irán mantiene la presión. La República Islámica lanzó el viernes ocho andanadas de misiles contra Israel y conserva un arsenal estimado en más de un millar de misiles balísticos, según cálculos militares israelíes. Analistas advierten que, aun con capacidades mermadas, Teherán conserva ventajas asimétricas gracias a su geografía, su red de socios regionales y la posibilidad de activar puntos de presión marítimos secundarios, como el estrecho de Bab el Mandeb.