Diego García se encuentra a unos 4.000 kilómetros del territorio iraní, el doble de los 2.000 kilómetros que el canciller iraní había señalado como límite del alcance de los misiles de Teherán El Ministerio de Defensa británico condenó este sábado el lanzamiento de dos misiles balísticos iraníes de alcance intermedio contra la base conjunta estadounidense-británica de Diego García, en el archipiélago de Chagos, en el Océano Índico. Ninguno de los proyectiles alcanzó la instalación militar.
Un portavoz de Defensa calificó los ataques iraníes de peligrosos y afirmó que representan una amenaza para los intereses británicos y sus aliados en toda la región, incluyendo el bloqueo del estrecho de Ormuz. Añadió que aviones de la Real Fuerza Aérea (RAF) y otros recursos militares del Reino Unido continúan defendiendo a nuestra población y personal en la región.
Según informó inicialmente The Wall Street Journal, citando a funcionarios estadounidenses, uno de los misiles falló durante el vuelo y un destructor estadounidense disparó un interceptor SM-3 contra el segundo, aunque no se ha confirmado si la interceptación fue exitosa. Los misiles fueron lanzados el viernes, horas después de que el gobierno de Keir Starmer ampliase la autorización para que Estados Unidos utilice bases británicas, incluyendo Diego García, en operaciones defensivas destinadas a degradar las capacidades misilísticas iraníes que amenazan el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
El ataque constituye el lanzamiento iraní de mayor alcance desde el inicio del conflicto. Diego García se encuentra a unos 4.000 kilómetros del territorio iraní, el doble de los 2.000 kilómetros que el canciller iraní, Abás Araqchí, había señalado como límite del alcance de los misiles de Teherán. El intento sugiere que el programa balístico iraní posee capacidades superiores a las reconocidas públicamente.
El portavoz británico recordó que el gobierno ha autorizado a Estados Unidos a utilizar bases del Reino Unido para operaciones defensivas específicas y limitadas en el marco del conflicto actual. Los ministros británicos se reunieron el viernes para analizar la situación y acordaron que la autorización incluye operaciones para neutralizar emplazamientos de misiles que amenazan la navegación en el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente un quinto del suministro mundial de petróleo.
En los días previos al ataque, Araqchí había advertido al Reino Unido de que permitir el uso de sus bases equivale a participar en la agresión e instó a Londres a cesar toda cooperación militar con Washington. En un mensaje publicado en la plataforma X, el canciller iraní sostuvo que la inmensa mayoría de los británicos rechaza cualquier participación en la guerra.
El presidente Donald Trump, por su parte, criticó a Londres por su respuesta muy tardía y calificó de cobardes a los aliados de la OTAN que se niegan a aportar buques de guerra para reabrir el estrecho.