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Dos fiscalías federales de EE UU investigan a Gustavo Petro por posibles vínculos con el narcotráfico

Viernes, 20 de marzo de 2026 - 16:26 UTC
Las indagaciones, llevadas a cabo por Manhattan y Brooklyn, se encuentran en etapa inicial y no está claro si derivarán en cargos Las indagaciones, llevadas a cabo por Manhattan y Brooklyn, se encuentran en etapa inicial y no está claro si derivarán en cargos

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, es objeto de una investigación penal por parte de al menos dos fiscalías federales de Estados Unidos por sus presuntos vínculos con el narcotráfico internacional, informó el jueves The New York Times, citando a tres personas con conocimiento del asunto.

Las investigaciones, que no habían sido reportadas anteriormente, corren a cargo de las fiscalías federales de Manhattan y Brooklyn, con la participación de agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA) y del Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). Según el diario neoyorquino, los investigadores están examinando posibles encuentros de Petro con narcotraficantes y si su campaña presidencial de 2022 solicitó financiamiento a estas organizaciones. Ambas investigaciones son independientes entre sí y se encuentran en sus etapas iniciales; aún no está claro si alguna de ellas resultará en cargos formales.

Las fuentes consultadas por el Times indicaron que nada apunta a que la Casa Blanca haya impulsado la apertura de estas investigaciones. No obstante, el antecedente más cercano data de octubre pasado, cuando el Departamento del Tesoro sancionó a Petro, a su esposa y a su hijo mayor aduciendo vínculos con el narcotráfico. En ese momento, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sostuvo que “bajo el presidente Petro, la producción de cocaína en Colombia se ha disparado a niveles récord” y que el mandatario “ha ofrecido beneficios a organizaciones narco-terroristas”. Su hijo mayor fue señalado por haber admitido recibir dinero de una persona previamente vinculada al narcotráfico.

Petro ha rechazado de manera sistemática estas acusaciones. Ha argumentado que el incremento en la producción de cocaína no ha sido tan pronunciado como en administraciones anteriores y que, durante su gobierno, las autoridades colombianas han incautado más droga que en el pasado. Respecto a las sanciones del Tesoro, las atribuyó a la influencia del senador colomboamericano Bernie Moreno, del Partido Republicano, y negó en todo momento que dinero ilícito haya financiado su campaña.

La noticia surge en un contexto de relativa distensión entre Bogotá y Washington. Tras un 2025 marcado por aranceles mutuos, declaraciones hostiles y la retirada de la visa a Petro, una reunión en la Casa Blanca a principios de febrero reencauzó la relación entre los dos gobiernos. La canciller colombiana, Rosa Yolanda Villavicencio, confirmó esta semana que Petro recuperó su visa estadounidense, aunque las sanciones del Tesoro permanecen en vigor. “Él entiende ese tema como un castigo injusto que en algún momento seguramente se levantará”, declaró la ministra.

El impacto político de las investigaciones se inscribe en plena campaña electoral. Los colombianos elegirán al sucesor de Petro el 31 de mayo, con eventual segunda vuelta el 21 de junio. La derecha ha buscado capitalizar la fricción con Washington; el candidato de extrema derecha Abelardo de la Espriella afirmó recientemente, tras reunirse con el senador Moreno, que “las mejores relaciones diplomáticas, estratégicas y comerciales están por venir entre nuestros dos países”. Desde la izquierda, el candidato Iván Cepeda aseguró a EL PAÍS que no duda de que la Casa Blanca lo considera el candidato a derrotar, y denunció que figuras de la derecha han viajado a Washington y Florida para pedir que se le investigue.