La evaluación de opciones militares ocurre mientras el Pentágono prepara una postura de fuerza más robusta El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha considerado un calendario para posibles ataques contra Irán “en los próximos días”, sin que exista todavía una decisión final, según informó CBS News citando a funcionarios estadounidenses.
Como parte de las medidas preventivas, Washington ordenó la salida de personal no esencial de su embajada en Bagdad y autorizó salidas voluntarias de familiares de militares desde Bahréin, de acuerdo con el mismo reporte. La Casa Blanca sostuvo que Trump no ha tomado una determinación y que la vía diplomática sigue sobre la mesa.
La portavoz presidencial Karoline Leavitt dijo que existen “muchas razones y argumentos” para un ataque, pero subrayó que “la diplomacia es siempre su primera opción”. En paralelo, el presidente ha ordenado un refuerzo de capacidades militares en la región, con un segundo grupo de portaaviones en camino, en medio de crecientes tensiones.
En el plano diplomático, Estados Unidos e Irán han sostenido conversaciones indirectas en Ginebra. Un alto funcionario estadounidense dijo a Reuters que Teherán se comprometió a presentar una propuesta escrita sobre cómo abordar el estancamiento con Washington, y que el Gobierno estadounidense busca ampliar el temario más allá de lo nuclear, mientras Irán insiste en limitar el diálogo a su programa atómico a cambio de alivio de sanciones.
La propia Leavitt reconoció que hubo “algún progreso” en Ginebra, aunque “seguimos muy lejos en algunos asuntos”, según Reuters.
La evaluación de opciones militares ocurre mientras el Pentágono prepara una postura de fuerza más robusta. Reuters informó la semana pasada que planificadores militares estadounidenses han trabajado sobre escenarios de operaciones prolongadas si la vía negociadora fracasa.
Desde Teherán, el líder supremo Ali Jamenei advirtió que una “respuesta dura y decisiva” seguiría a cualquier ataque, según CBS News.