Trump vinculó la apertura de esos contactos a la estrategia de presión económica que su Casa Blanca viene desplegando sobre el sector energético cubano El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que su administración mantiene conversaciones “con las más altas esferas” del Gobierno cubano y se mostró confiado en que podría alcanzarse un acuerdo, en un momento de tensión creciente entre Estados Unidos y Cuba por el suministro de combustible a la isla.
Trump vinculó la apertura de esos contactos a la estrategia de presión económica que su Casa Blanca viene desplegando sobre el sector energético cubano. “Creo que vamos a llegar a un acuerdo… veremos qué pasa”, afirmó ante periodistas, al tiempo que insistió en que “no tiene por qué haber una crisis humanitaria” si La Habana acepta negociar.
El giro retórico se produce días después de que Trump firmara una orden ejecutiva que habilita imponer aranceles a importaciones de países que suministren petróleo a Cuba, una medida concebida para encarecer o desalentar las ventas de crudo y derivados hacia la isla. El texto deja el porcentaje de los gravámenes a decisión presidencial, caso por caso, tras reportes del Tesoro y Comercio.
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que restringir el suministro de crudo podría derivar en una crisis humanitaria, y defendió que parte de los envíos se enmarcan como asistencia o contratos de la petrolera estatal. Trump replicó que La Habana “probablemente vendrá a nosotros” para cerrar un trato.
En paralelo, el Departamento de Estado elevó el tono por incidentes recientes que involucraron al encargado de negocios en La Habana, Mike Hammer. En un mensaje público, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental acusó al Gobierno cubano de “tácticas fallidas de intimidación” y afirmó que sus diplomáticos seguirán reuniéndose “con el pueblo cubano”. Hammer, por su parte, describió que a la salida de la Iglesia San Francisco de Paula un grupo lo increpó con insultos y sostuvo que no representaban “a los cubanos de a pie”.
Como telón de fondo, EFE reportó esta semana declaraciones de Washington en las que se expresó la expectativa de que en 2026 los cubanos puedan “ejercer sus libertades fundamentales”, enmarcando la política hacia la isla como un pulso político además de económico.
Algunas versiones en medios regionales han sugerido contactos indirectos en Ciudad de México con figuras de alto nivel del aparato cubano para explorar salidas financieras vinculadas a fondos de remesas, pero esas informaciones no han sido confirmadas por fuentes oficiales.