


Los Ángeles alberga la mayor comunidad iraní fuera de Irán Irán inició su participación en el Mundial en Los Ángeles este lunes con un empate 2-2 ante Nueva Zelanda, ante un público que combinó a hinchas que alentaban al equipo y a iraní-estadounidenses que agitaban símbolos de protesta contra el Gobierno de Teherán. El partido se disputó apenas 24 horas después del anuncio de un acuerdo preliminar para poner fin a la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán en febrero.
En el Los Angeles Stadium, en Inglewood, Nueva Zelanda se adelantó dos veces con un doblete de Elijah Just, pero Irán igualó en ambas ocasiones, con goles de Ramin Rezaeian y Mehdi Mohebbi. El plantel había llegado a Estados Unidos el domingo desde su base de entrenamiento en Tijuana, México, adonde se había trasladado en las últimas semanas desde Arizona.
Los Ángeles alberga la mayor comunidad iraní fuera de Irán —muchos de sus integrantes huyeron tras la Revolución Islámica de 1979—, y varios hinchas dijeron sentirse divididos entre el entusiasmo por ver al equipo en el Mundial, la indignación por la represión en Teherán y la preocupación por la campaña de bombardeos de Washington. Aunque la mayoría apoyó al combinado, conocido como Team Melli, muchos exhibieron la bandera prerrevolucionaria del león y el sol, anterior a 1979 y hoy convertida en símbolo de protesta; algunos abuchearon el himno o alentaron a Nueva Zelanda. Fuera del estadio, entre 300 y 500 personas se manifestaron con carteles contra el Gobierno iraní y pancartas del activista Reza Pahlavi.
Irán había amenazado con frenar los partidos si se introducían banderas no oficiales, y la FIFA prohíbe las banderas o vestimentas de carácter político. Horas antes del inicio, un juez de Los Ángeles ratificó el veto de la FIFA a la bandera prerrevolucionaria; la seguridad incautó algunas, aunque decenas igualmente ingresaron al recinto. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, estuvo presente.
Las posturas en las tribunas reflejaron la división de la diáspora. Este no es el equipo del pueblo de Irán, afirmó Farhad Jafargad, uno de los aficionados que vistió una camiseta con el emblema del león y el sol pese a las advertencias. Otros pidieron dejar la política de lado: Estamos muy orgullosos de nuestro país. Creo que todos deberíamos olvidarnos de la política y simplemente alentar al Team Melli, dijo Mehdi Jafari, de 57 años.
La presencia de Irán en el torneo ha estado marcada por la controversia, en el marco de una guerra que dejó al menos 7.000 muertos, en su mayoría en Irán y Líbano, y que siguió a las protestas de enero dentro del país, en las que —según reportes— miles murieron en una represión estatal. La federación iraní se quejó de que varios de sus integrantes no recibieron visas estadounidenses y de que se retiraron entradas asignadas a sus hinchas. El equipo enfrentará a Bélgica el domingo, también en Los Ángeles.