El caso del enfermero de 37 años asesinado por agentes del ICE amenaza con convertirse en un nuevo test para los límites entre autoridad federal, autonomía estatal y confianza ciudadana Manifestantes volvieron a concentrarse en Minneapolis para exigir explicaciones tras la muerte a tiros de Alex Pretti, un enfermero de 37 años y ciudadano estadounidense, durante un operativo de control migratorio encabezado por agentes federales. La secuencia, registrada en múltiples videos y bajo revisión pericial, abrió un nuevo frente político entre el gobernador Tim Walz y la Administración Trump, en medio de un debate nacional sobre las llamadas “ciudades santuario” y el alcance de la cooperación local con las autoridades migratorias federales.
Walz renovó su pedido al presidente Donald Trump para que retire a los agentes federales del estado, calificando el episodio como “un punto de inflexión” para el país. En paralelo, Trump redobló la presión sobre los líderes locales. En una publicación en Truth Social, exigió que Walz y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, entreguen para deportación a “criminal illegal aliens” encarcelados en prisiones y cárceles estatales, vinculando el caso al conflicto de larga data por las jurisdicciones que limitan su colaboración con ICE y otras agencias.
Versiones enfrentadas y videos bajo análisis
Las autoridades estatales y federales ofrecen relatos diferentes sobre los instantes previos al disparo mortal ocurrido el sábado. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, sostuvo que Pretti fue abatido porque estaba “brandishing” (blandiendo) un arma. Funcionarios locales, en cambio, indicaron que el arma estaba registrada legalmente y que la discusión central es si Pretti la exhibió como amenaza o si fue desarmado antes de recibir el disparo.
New “angle” video shows moments before federal agents’ shooting that killed a 37-year-old man in Minneapolis, Minnesota, near Glam Doll Donuts.
— GeoTechWar (@geotechwar) January 24, 2026
Minneapolis police say he was a gun owner with a valid permit to carry; DHS has said he was armed with a gun and two magazines. #ICE pic.twitter.com/xpy030nt9B
Desde el mando federal, el jefe de la Patrulla Fronteriza en la zona, Greg Bovino, pidió no anticipar conclusiones y afirmó que hace falta una investigación para “establecer los hechos” frente a la evidencia en video. La familia de Pretti, por su parte, reclamó conocer “la verdad” de lo sucedido.
El foco: “ciudades santuario” y cooperación policial
La crisis en Minnesota ocurre mientras la Casa Blanca intensifica su ofensiva política y judicial contra políticas santuario en grandes ciudades. En 2025, por ejemplo, un juez federal desestimó una demanda del Departamento de Justicia contra las leyes santuario de Chicago e Illinois, al considerar que el gobierno federal no puede obligar a las autoridades locales a ejecutar la política migratoria, un argumento asociado a la Décima Enmienda.
En Minnesota, una disputa adicional escaló cuando el Departamento de Correcciones estatal rechazó afirmaciones de funcionarios federales sobre el historial criminal de la persona que —según los agentes— buscaban durante el operativo, señalando que la información difundida fue “inexacta” y que esa persona no había estado bajo custodia del sistema penitenciario estatal.
Qué sigue
La investigación sobre el tiroteo se desarrolla en un clima de alta tensión institucional. Walz acusa a Washington de “ensuciar” a la víctima para justificar el uso de la fuerza, mientras el gobierno federal sostiene que el despliegue busca combatir delitos y ejecutar deportaciones.