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Trump dice que Cuba “caerá bastante pronto”, pero que primero se enfocará en Irán

Viernes, 6 de marzo de 2026 - 15:31 UTC
Trump dijo que Cuba “caerá muy pronto” y añadió que los cubanos “quieren llegar a un acuerdo” Trump dijo que Cuba “caerá muy pronto” y añadió que los cubanos “quieren llegar a un acuerdo”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que Cuba “caerá bastante pronto”, aunque dejó claro que su prioridad inmediata sigue siendo la ofensiva contra Irán, en declaraciones que amplían el tono confrontativo de la Casa Blanca tanto en Oriente Medio como hacia América Latina. Trump hizo los comentarios durante una conversación telefónica con la presentadora de CNN Dana Bash.

De acuerdo con ese intercambio, Trump dijo que Cuba “caerá muy pronto” y añadió que los cubanos “quieren llegar a un acuerdo”, antes de señalar que pondría al secretario de Estado, Marco Rubio, a cargo de ese frente “después” de atender la situación en Irán. Reuters resumió la idea central como que el mandatario quiere “terminar con Irán” antes de pasar a Cuba.

Las declaraciones llegaron horas después de que Trump endureciera aún más su postura sobre Irán en Truth Social, donde escribió que “no habrá acuerdo con Irán salvo rendición incondicional” y sostuvo que, una vez producido ese desenlace y escogido un liderazgo “grande y aceptable”, Washington y sus aliados trabajarían para reconstruir el país.

La referencia a Cuba introduce otro frente en la narrativa exterior de Trump, aunque por ahora no vino acompañada de anuncios concretos de política, sanciones o medidas diplomáticas nuevas. Lo que sí aparece claro en sus palabras es la intención de delegar a Rubio —figura clave de la política republicana hacia La Habana y de origen cubano-estadounidense— un eventual manejo más directo del expediente cubano cuando disminuya la presión sobre Irán.

Trump hizo esas observaciones durante un acto en la Casa Blanca con el Inter Miami, en el que volvió a ligar sus mensajes de política exterior a una narrativa de fuerza y control. En ese contexto, sus comentarios sobre Cuba parecieron menos un anuncio formal que una advertencia política y simbólica sobre un posible siguiente objetivo de presión de Washington.

Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado habían difundido una iniciativa específica sobre Cuba que acompañara las declaraciones del presidente. Por eso, el alcance práctico de la frase sobre una pronta “caída” de la isla sigue siendo incierto. Lo verificable, por ahora, es el orden de prioridades expuesto por Trump: primero Irán, luego Cuba.