MercoPress, in English

Sábado, 17 de enero de 2026 - 12:27 UTC

 

 

Mercosur y la UE firman un acuerdo histórico en Asunción tras 26 años de negociaciones

Sábado, 17 de enero de 2026 - 10:47 UTC
El tratado se rubricará desde el Gran Teatro José Asunción Flores, sede emblemática donde en 1991 se selló la creación del Mercado Común del Sur. El tratado se rubricará desde el Gran Teatro José Asunción Flores, sede emblemática donde en 1991 se selló la creación del Mercado Común del Sur.

Este sábado 17 de enero de 2026, los países miembros del Mercosur y la Unión Europea (UE) concretan en Asunción, Paraguay, la firma de un acuerdo de asociación y libre comercio considerado uno de los más ambiciosos del mundo, cerrando casi 26 años de negociaciones, según informaron agencias internacionales y medios de la región.

El tratado se rubricará desde el Gran Teatro José Asunción Flores, sede emblemática donde en 1991 se selló la creación del Mercado Común del Sur, con la presencia de los mandatarios de Paraguay (anfitrión), Argentina, Uruguay, junto con representantes de la UE como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, principal impulsor del acuerdo en los últimos años, no asistirá a la firma y delegará la representación en el canciller de Brasil, en un gesto que algunos analistas interpretan como reflejo de tensiones internas en el Mercosur.

El tratado, que reúne a los Estados del Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— con los 27 estados de la UE, creará una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo, con un mercado estimado en 720 millones de personas y un producto interno bruto conjunto superior a US$25 billones.

En diciembre de 2025, la firma prevista para la cumbre de Foz de Iguazú se postergó para enero por falta de mandato político dentro de la UE y por la presión de protestas agrícolas. Tal como reportó MercoPress, Ursula von der Leyen justificó el retraso señalando que necesitaban “unas semanas más” para resolver asuntos con Estados miembros, mientras António Costa minimizó el impacto del aplazamiento tras “un cuarto de siglo” de negociaciones.

El giro llegó el 9 de enero, cuando una mayoría cualificada de países de la UE aprobó avanzar, pese al rechazo de Francia y otros socios. Se reportó que el cambio de posición de Italia fue determinante, tras negociaciones que incluyeron un refuerzo de la Política Agrícola Común y “frenos de emergencia” para productos sensibles, en un contexto de protestas de agricultores —especialmente en Francia— contra el acuerdo.

Los gobiernos del bloque pasaron a una estrategia de “paciencia constructiva” ante los idas y vueltas europeos, y que Paraguay, al asumir la presidencia pro témpore, planteó una agenda 2026 centrada en reducir trabas y simplificar aduanas. En paralelo, el canciller uruguayo Mario Lubetkin calificó la luz verde europea como un avance “extraordinario”, al confirmarse la firma en Asunción.

Expectativas e implementación post-firma

Antes de la firma, el presidente uruguayo Yamandú Orsi señaló que uno de los objetivos de su reunión bilateral con la delegación europea será iniciar el diálogo sobre la futura “efectivización” del tratado, que incluye la ratificación parlamentaria de ambos lados del Atlántico y la definición de medidas de implementación una vez firmado. (según fuentes locales y diplomáticas uruguayas).

“El acuerdo de asociación representa una oportunidad para avanzar en comercio y cooperación”, comentó un diplomático presente en Asunción, enfatizando que las próximas semanas estarán marcadas por el análisis detallado de los textos y la planificación de la etapa posterior a la firma, tanto en términos económicos como reglamentarios. (comentario basado en seguimiento de agenda oficial)

Esta etapa incluirá debates internos en cada país miembro del Mercosur para evaluar impactos sectoriales y medidas paliativas para industrias sensibles, como la lechera o manufacturera, que ya expresaron inquietudes sobre la competencia que enfrentaría una vez eliminados aranceles. (según informes económicos regionales y fuentes gubernamentales)

Contexto global y geopolítico

El acuerdo llega en un contexto marcado por crecientes tensiones comerciales globales y presiones proteccionistas. Analistas citados por medios internacionales han señalado que la aprobación del Consejo de la UE el 9 de enero abrió el camino para que el pacto se firme ahora, aun cuando siga dependiendo de la ratificación del Parlamento Europeo y de los parlamentos nacionales de los países involucrados.

Para la UE, el pacto también tiene una dimensión estratégica, al permitirle ampliar sus lazos comerciales con América Latina en un momento en que enfrenta desafíos geopolíticos como la competencia por materias primas y la necesidad de diversificar socios en un entorno económico global incierto.

El tratado prevé, además, mecanismos de salvaguardia para sectores sensibles, especialmente agrícolas, para responder a las preocupaciones de países europeos que se opusieron inicialmente al acuerdo, como Francia y Polonia, mientras Italia cambió su postura en las últimas semanas tras negociaciones sobre protecciones específicas.