Si Italia vota sí, Francia no alcanzará el 35% necesario para frenar la iniciativa La viabilidad del tan esperado Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE) parece estar a pocas horas de su momento decisivo, ya que Francia, Polonia, Hungría e Irlanda han confirmado su voto en contra.
Cientos de agricultores franceses desafiaron la prohibición gubernamental el jueves, eludiendo los controles policiales y bloqueando el centro de París con tractores. La escalada se produce en vísperas de una votación decisiva en Bruselas. Las protestas, organizadas por el sindicato derechista Coordination Rurale, paralizaron el tráfico y pusieron de relieve la creciente tensión entre el sector agrícola y la administración del presidente Emmanuel Macron.
Unos 100 tractores traspasaron los cordones de seguridad antes del amanecer, llegando a la Torre Eiffel y al Arco del Triunfo. Los agricultores recorrieron los Campos Elíseos, formando un perímetro que fue rápidamente rodeado por la policía antidisturbios. El Ministerio de Transporte informó de atascos que se extendieron por más de 150 kilómetros.
La portavoz del gobierno, Maud Bregeon, condenó la acción como ilegal, mientras que el ministro de Transporte, Philippe Tabarot, adoptó un tono más suave, subrayando que los agricultores no son nuestros enemigos.
Los sindicatos advierten que el acuerdo UE-Mercosur inundará los mercados europeos con importaciones más baratas de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, que, según argumentan, incumplen las normas sanitarias y ambientales de la UE.
A pesar de la postura histórica de Francia contra el acuerdo, la capacidad de París para bloquear su ratificación se ha visto debilitada, ya que la Comisión Europea ha propuesto un paquete de apoyo de 45 000 millones de euros para los agricultores y ha reducido los aranceles de importación de fertilizantes para convencer a los países reticentes.
Con Alemania y España como partidarios, el apoyo de Italia garantizaría la mayoría de dos tercios necesaria, incluso si Francia se abstuviera o votara en contra.
En este supuesto, líderes conservadores en París advirtieron que, de no bloquear el acuerdo, podría desencadenarse una moción de censura contra el gobierno de Macron.
De aprobarse el acuerdo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajaría a Paraguay el 12 de enero para firmarlo. Pero si no es así, la mayoría de los líderes sudamericanos ya se han comprometido a no darle una nueva oportunidad a la idea tras 25 años de negociaciones y, en su lugar, buscarían socios comerciales en otros países o bloques.