Marset figuraba además entre los fugitivos más buscados por la DEA y era considerado uno de los cinco narcotraficantes prioritarios para la agencia estadounidense El presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset fue capturado este viernes en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, en un operativo que cierra una de las búsquedas criminales más prolongadas y visibles del Cono Sur. Autoridades de Paraguay confirmaron la detención y señalaron que Marset quedó bajo custodia tras un despliegue ejecutado por fuerzas bolivianas.
La captura se produjo en la ciudad boliviana donde Marset había logrado escapar en julio de 2023 de un amplio operativo policial que lo había cercado sin éxito. Desde entonces, su nombre se mantuvo entre los más buscados de la región por investigaciones de narcotráfico, crimen organizado y lavado de dinero abiertas en varios países.
Marset figuraba además entre los fugitivos más buscados por la DEA y era considerado uno de los cinco narcotraficantes prioritarios para la agencia estadounidense. En mayo de 2025, Washington ofreció hasta US$ 2 millones por información que condujera a su arresto o condena. Su nombre también volvió a quedar bajo foco regional en 2022, cuando autoridades paraguayas lo vincularon con el asesinato del fiscal antidrogas Marcelo Pecci, atacado en Colombia mientras investigaba redes de narcotráfico y lavado conectadas con la operación A Ultranza Py.
Según la información difundida este viernes, Marset fue arrestado en el marco de allanamientos en Santa Cruz y posteriormente entregado a agentes estadounidenses para su traslado fuera de Bolivia. Reuters informó que autoridades paraguayas confirmaron la detención, mientras medios regionales reportaron que el procedimiento incluyó a otros miembros de su entorno y se desarrolló en medio de un fuerte despliegue de seguridad.
Marset era requerido en Paraguay y Bolivia por delitos vinculados al crimen organizado y al tráfico de cocaína, y en Estados Unidos figuraba además en una causa por lavado de activos. El Departamento de Estado estadounidense había anunciado en mayo de 2025 una recompensa de hasta US$ 2 millones por información que condujera a su arresto o condena, al describirlo como un fugitivo buscado en todo el Cono Sur.
Su caso había adquirido una dimensión política adicional en Uruguay desde 2022, cuando la expedición de un pasaporte uruguayo mientras estaba detenido en Dubái derivó en un escándalo institucional y en renuncias de altos funcionarios. Ese episodio amplificó la notoriedad de Marset más allá del expediente criminal y convirtió su nombre en un asunto de repercusión regional.
En Paraguay, Marset ha sido señalado como una figura central de la megacausa A Ultranza Py, el mayor expediente contra narcotráfico y lavado de dinero abierto en ese país. También ha sido mencionado por autoridades paraguayas en relación con el asesinato del fiscal antimafia Marcelo Pecci en Colombia, aunque esa línea no se ha traducido hasta ahora en cargos formales en su contra por ese crimen.
La detención abre ahora un nuevo capítulo judicial centrado en el destino final del detenido y en una eventual disputa de jurisdicciones. Paraguay lo reclama por narcotráfico y lavado; Estados Unidos lo acusa por blanqueo de dinero; y Bolivia lo buscaba por su presunta estructura criminal montada en Santa Cruz. Por ahora, la señal más clara es que el hombre que durante casi tres años logró evadir a policías y fiscales de varios países ya no está prófugo.