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Canciller peruano renuncia por comentarios sobre la participación de la Marina en atentados en década de 1970

Miércoles, 18 de agosto de 2021 - 09:58 UTC
Béjar se vio obligado a dimitir. “Ha sido una forma de censurarme”, dijo. Béjar se vio obligado a dimitir. “Ha sido una forma de censurarme”, dijo.

El canciller de Perú, Héctor Béjar, entregó el martes su renuncia al presidente Pedro Castillo, que le fue aceptada. “¡Soy libre de nuevo!”, publicó el funcionario saliente en redes sociales.

El polémico Béjar, de 85 años, duró menos de tres semanas en el cargo. Su pasado como revolucionario de izquierda en la década de 1970 generó demasiadas críticas para la novel administración de un presidente que había ganado la segunda vuelta el 6 de junio contra la conservadora Keiko Fujimori con poco más del 50% de los votos. En la práctica, casi la mitad de los votantes peruanos lo desaprobaron incluso antes de su juramentación.

“El Señor Héctor Béjar entregó hoy al presidente de la República, Pedro Castillo, su carta de renuncia irrevocable al cargo de Ministro de Estado en la cartera de Relaciones Exteriores. En esta línea, el jefe de Estado aceptó la renuncia del señor Béjar Rivera”, indicó un comunicado oficial de la Secretaría de Comunicación Estratégica y Prensa.

Béjar fue empujado a renunciar luego de la difusión de declaraciones sobre el terrorismo y la Armada del Perú, que no solo desataron críticas de la oposición en el Congreso, sino que también provocaron que la Dirección de Información de la Marina de la Armada rechazara ”categóricamente“ tales asertos.

El 24 de noviembre de 2020, en conferencia virtual con el izquierdista Grupo Emancipador Perú, Béjar había dicho que “el terrorismo en el Perú lo inició la Armada, eso se puede demostrar históricamente, han sido entrenados para eso por la CIA”.

También había mencionado que el grupo guerrillero Sendero Luminoso “ha sido en gran parte obra de la CIA y los servicios de inteligencia”. Estas declaraciones fueron recordadas por un programa de televisión durante el fin de semana pasado.

“Deploramos declaraciones de esta naturaleza, que buscan distorsionar la historia de la pacificación nacional, reafirmando el cumplimiento de su misión constitucional de continuar la lucha contra el terrorismo dentro del marco legal vigente”, dijo el comunicado de la Marina.

La exministra de Defensa, Nuria Esparch, calificó las expresiones de Béjar como “inaceptables porque insultan a la Armada del Perú” y pidió una “rectificación inmediata”.

Mientras tanto, el congresista Guillermo Bermejo del gobernante partido Perú Libre, investigado por su presunta afiliación terrorista, se alineó con Béjar y culpó de su salida a “presiones injustas de los medios”.

Béjar dimitió a pedido del primer ministro Guido Bellido, quien había publicado en Twitter que “tendremos cambios para la marcha del país”. El mensaje de Bellido fue en un principio celebrado como un posible anuncio del reemplazo del parlamentario de extrema derecha y exjefe de la Marina José Cueto y otros legisladores que habían criticado a Béjar.

De todos modos, el despido de Béjar está lejos de apaciguar al gobierno peruano. El ministro de Defensa, Walter Ayala, habría pedido la dimisión de Bellido.

Antes de ser nombrado canciller, Béjar había manifestado que en 1975, varios años antes de la entrada en funcionamiento de Sendero Luminoso, se produjo una ola de ataques atribuidos entonces a agentes de Inteligencia de la Marina. Béjar mencionó, entre otros, los ataques con explosivos a las casas de altos oficiales de la Armada y dos barcos cubanos, uno de ellos hundido, cuando se encontraban en el vecino puerto del Callao, y otro contra la casa del entonces agregado militar cubano en Lima.

Mientras aumenta la especulación sobre quién será designado para reemplazar a Béjar, el ministro saliente explicó que no había renunciado por su propia voluntad, sino que se le había pedido, ya que los legisladores estaban haciendo planes para una moción de censura, que equivale a un despido.

El exguerrillero y altamente condecorado académico también explicó a la cubana Prensa Latina que “hay un grupo de la Armada y de la extrema derecha peruana que quiere evitar que el Perú tenga una política exterior independiente y soberana a toda costa, esa es la verdadera razón; represento ese peligro para ellos“.

Béjar insistió en que fue despedido antes de comparecer ante el Congreso para que no pudiera decir su verdad. ”Ha sido una forma de censurarme”, dijo.

Categorías: Política, América Latina.