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Viernes, 30 de octubre de 2020 - 05:12 UTC

 

 

Bolivia declara desastre nacional por incendios forestales, y pide ayuda internacional

Sábado, 10 de octubre de 2020 - 09:08 UTC
El gobierno ha declarado la situación de desastre nacional ante la magnitud de los incendios forestales en varias regiones del país El gobierno ha declarado la situación de desastre nacional ante la magnitud de los incendios forestales en varias regiones del país

Cinco regiones de Bolivia están luchando contra el fuego que, poco a poco, se ha extendido. El gobierno busca evitar el desastre del 2019 cuando las llamas arrasaron con 5 millones de hectáreas.

El Gobierno interino de Bolivia ha declarado la situación de desastre nacional ante la magnitud de los incendios forestales en varias regiones del país, para facilitar más medios en la lucha contra el fuego incluso con apoyo internacional.

“Ayudar a los posibles damnificados y para proteger el medioambiente y los animales”, es el objetivo de esta declaración, dijo la presidenta interina del país, Jeanine Áñez.

La mandataria comunicó esta declaración en Santa Cruz, capital de la región del mismo nombre y una de las más afectadas en Bolivia por estos incendios.

“Estamos declarando desastre nacional por sequía y por incendios”, comentó en conferencia de prensa. “Existen fuertes amenazas, no quisiéramos que suceda lo del año pasado, por lo tanto, (…) ahora todavía estamos a tiempo.”

“Los pronósticos meteorológicos dicen que en los próximos 10 y 15 días no se avizoran lluvias en nuestro país y eso nos va a complicar la situación”, dijo, por su parte, el ministro de Defensa, Luis Fernando Camacho.

El año pasado el fuego arrasó cerca de cinco millones de hectáreas en el país, de acuerdo con datos oficiales, mientras que hasta agosto de este año eran menos de un millón. Sin embargo, según un informe de la ONG Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) desde enero hasta la penúltima semana de septiembre se registraron en el país incendios que destruyeron 2,3 millones de hectáreas de bosques y pastizales, un área un poco mayor que todo el territorio de El Salvador.

El decreto de declaración de desastre advierte de las difíciles condiciones de acceso a muchas zonas en llamas que están teniendo los efectivos de lucha contra el fuego, incluidos militares.

El viento y las altas temperaturas complican las tareas para controlar y extinguir estos incendios, que afectan a cinco de las nueve regiones del país, según el Gobierno interino de Bolivia.

La declaración permite al Ministerio de Economía destinar los recursos necesarios para esa tarea, autoriza al de Defensa a apoyar a regiones y municipios que lo necesiten, y al de Exteriores a canalizar una posible ayuda internacional.