
Al menos 212 defensores de derechos humanos fueron asesinados el año pasado en América Latina, según un informe de la ONG Front Line Defenders, con sede en Dublín, Irlanda. El documento, difundido a principios de mes y presentado en español señala que la mayoría de crímenes en la región corresponde a Colombia y Brasil, que juntos registran 156 víctimas (73,5%).

El diputado de la Asamblea Nacional Constituyente, Tomás Lucena, fue asesinado en la tarde del miércoles en el estado Trujillo, al occidente de Venezuela cuando lo interceptaron dos sujetos en motos y lo hirieron con varios balazos, según testigos. El gobierno califica el crimen de venganza.

México fue el país que registró el mayor número de profesionales de la información asesinados, hasta trece, de un total de 81 en todo el mundo en 2017, año en que no obstante se anotó la cifra más baja desde 2017.

La Conferencia Episcopal Argentina advirtió este viernes en un duro comunicado, carta abierta, que la nación “está enferma de violencia”, calificó a la corrupción de “cáncer social” y condenó severamente la “mal llamada ’justicia por mano propia’”.