
Un grupo de personas salió este miércoles a las calles de Managua, por decimoquinto día, para exigir justicia por las muertes durante los pasados enfrentamientos y la renuncia del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y de su esposa, la vicepresidenta, Rosario Murillo.

“Ortega y Somoza, son la misma cosa” gritaban manifestantes en Nicaragua desde la semana pasada en contra del gobierno de Daniel Ortega, luego de que el anuncio de una reforma de la Seguridad Social desatara una oleada de protestas marcadas por la represión y uso excesivo de fuerza por parte de las autoridades. Hasta el momento, organizaciones de derechos humanos anunciaron que han fallecido al menos 30 personas en las manifestaciones, entre las cuales hay estudiantes, policías y un periodista. Esta sorpresiva oleada de protestas civiles sugiere comparar la crisis del país centroamericano con la que vive la Venezuela de Hugo Chávez y Nicolás Maduro desde hace años.