Trump ha afirmado en las últimas semanas que la posición de neutralidad de Estados Unidos sobre la soberanía del archipiélago está bajo revisión El primer ministro británico, Andy Burnham, expuso el viernes al presidente estadounidense, Donald Trump, “las consecuencias económicas que las medidas coercitivas de Argentina tienen para el Reino Unido y Estados Unidos”, en una conversación telefónica centrada en el proyecto petrolero Sea Lion, al norte de las Falklands/Malvinas, según un comunicado de Downing Street citado por la agencia EFE. Burnham reiteró el derecho de los habitantes del archipiélago a desarrollar sus recursos naturales.
La llamada se produce un día después de que el vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, reconociera en Buenos Aires que Washington sigue de cerca el impacto que el proyecto argentino de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional podría tener sobre sus empresas. La iniciativa, que sigue sin dictamen en la Cámara de Diputados, extiende las sanciones a filiales, accionistas, financistas y proveedores de las compañías que operan en las islas. Trump ha afirmado en las últimas semanas que la posición de neutralidad de Estados Unidos sobre la soberanía del archipiélago está bajo revisión.
El mismo día, Burnham conversó con el presidente de Chile, José Antonio Kast, a quien planteó “el interés del Reino Unido en garantizar que los habitantes de las Falklands conserven la capacidad de ejercer su derecho a la autodeterminación”, según Downing Street. Ambos coincidieron en la necesidad de trabajar juntos para modernizar sus capacidades de defensa y en que existen “oportunidades comerciales sin explotar” entre los dos países. Kast reiteró en abril, durante una visita de Estado a Buenos Aires, el apoyo chileno al reclamo argentino de soberanía, mientras que su Gobierno calificó en septiembre de “negocio entre privados” la nueva ruta comercial entre Punta Arenas y Stanley.
Argentina inició en septiembre procedimientos sancionatorios contra decenas de personas y empresas vinculadas a Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, y pidió al Tribunal Internacional del Derecho del Mar que ordene frenar el proyecto. El tribunal celebrará la audiencia el 10 y 11 de noviembre en Hamburgo. El Reino Unido ha anunciado medidas para proteger a sus empresas de las sanciones argentinas y sostiene que la decisión de sus habitantes de seguir siendo británicos, expresada por el 99,8% de los votantes en el referéndum de 2013, debe respetarse.