


El primer ministro considera que una cumbre Reino Unido/UE mejorará las posibilidades de una discusión abierta “sobre nuestra relación con la UE a más largo plazo”. “En mi reunión con el presidente Trump planteé la cuestión de las Islas Falkland y la clara y declarada voluntad de su población de seguir siendo británica”, reveló el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, en una declaración oral ante la Cámara de los Comunes este lunes.
Burnham subrayó además que el punto quedó muy claro en su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas: “también haremos siempre lo que haga falta para hacer valer esa voluntad”.
En la declaración oral sobre su intervención del 22 de septiembre ante la Asamblea General, Burnham reiteró el apoyo a Ucrania y el rechazo a la agresión rusa, el compromiso del Reino Unido con la OTAN y la propuesta de un nuevo Centro Nacional de Defensa de la Información, al tiempo que profundiza la colaboración con Alemania, Italia y Japón.
Sobre la situación en Medio Oriente, confirmó el apoyo a Estados Unidos y Arabia Saudita, y las medidas de protección para las bases compartidas.
“Quiero agradecer a nuestro personal policial y militar por su rápida respuesta a los incidentes en las bases RAF Fairford y RAF Molesworth”, señaló, episodios que según afirmó es altamente probable que hayan sido coordinados y con certeza dirigidos por la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
En cuanto a las relaciones con la Unión Europea, el primer ministro anticipó una cumbre Reino Unido/UE en Bruselas el 20 de noviembre, con el objetivo de impulsar el crecimiento británico y controlar la inmigración ilegal. Ello incluye reducir costos y burocracia para sectores como el agropecuario y su comercio de alimentos con la UE.
Sobre inmigración, sostuvo: “podríamos volver a vincular nuestros esfuerzos de aplicación de la ley, compartiendo más datos y antecedentes penales de ciudadanos extranjeros, así como obtener con mayor rapidez pruebas electrónicas de los teléfonos de quienes están detrás de las bandas”.
Y agregó: “creo que nuestras posibilidades de lograrlo se verán favorecidas si estamos abiertos a discutir nuestra relación con la UE a más largo plazo”.
Más allá de Europa, dijo, una Gran Bretaña confiada está lista para desempeñar su papel en el escenario global al asumir la presidencia del G20 en 2027. “Confirmé en Nueva York que situaremos a la inteligencia artificial en el centro de nuestra presidencia, aprovechando las extraordinarias oportunidades que presenta y a la vez protegiéndonos frente a los riesgos”.
Por último, el mensaje en la ONU y al mundo es claro: tras una década de turbulencias, Gran Bretaña ha vuelto y puede ser considerada un socio consistente y estable en un mundo incierto, siempre en defensa de los valores compartidos establecidos en la Carta de la ONU.