Trump anunció el viernes que Rusia suministrará unos 4,8 millones de toneladas de diésel a los mercados estadounidense y mundial, y el Tesoro emitió una licencia que suspende temporalmente Cuatro senadores republicanos y tres demócratas de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos pidieron al presidente Donald Trump que “rectifique de inmediato” el acuerdo con su homólogo ruso, Vladímir Putin, para el suministro de diésel, al considerar que contradice la ley que prohíbe las importaciones de energía rusa. Es la crítica republicana más directa a una decisión de política exterior de Trump en lo que va de su mandato.
“Estados Unidos no debe proporcionar a Putin un salvavidas financiero mientras Rusia sigue matando civiles ucranios”, señalaron en un comunicado difundido el domingo los republicanos Lisa Murkowski, Susan Collins, Thom Tillis y John Curtis, y los demócratas Jeanne Shaheen, Ron Wyden y Richard Blumenthal. “El Congreso prohibió explícitamente las importaciones de energía rusa en 2022 para evitar que los dólares estadounidenses financiaran la brutal guerra de Putin contra Ucrania”, añadieron. Shaheen, la demócrata de mayor rango en la comisión, sostuvo que la ley exige consultar al Congreso y un proceso formal de revisión, y que la Administración “parece haber eludido ambos”.
Tillis afirmó que el acuerdo podría ser ilegal. Murkowski instó a Trump a usar la ley para aumentar las sanciones y aranceles a Rusia “en lugar de permitir que Rusia exporte diésel, recaude ingresos y continúe su catastrófica guerra en Ucrania”. El senador John Barrasso, número dos de la mayoría republicana, defendió en cambio la decisión: el presidente “tiene que tomar decisiones difíciles”.
Trump anunció el viernes que Rusia suministrará unos 4,8 millones de toneladas de diésel a los mercados estadounidense y mundial, y el Tesoro emitió una licencia que suspende temporalmente, hasta abril de 2027, las sanciones al diésel ruso. El acuerdo llega semanas después de que el propio Trump firmara una ley que endurece las sanciones contra el sector energético y financiero de Rusia. El domingo, tras las críticas, el presidente anunció que Rusia y Ucrania habían acordado dejar de atacar la infraestructura energética del otro.
El precio del diésel, cercano a máximos históricos por la guerra con Irán, es uno de los temas centrales de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que los republicanos aparecen por detrás en las encuestas. Según un sondeo del Financial Times, solo una cuarta parte de los votantes aprueba la gestión económica de Trump. En un mitin el sábado en Tennessee, el presidente atribuyó la subida del diésel a los ataques ucranianos contra refinerías rusas.