El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, confirmó el viernes el viaje de Rodríguez y precisó que el encuentro será informal y no una reunión bilateral formal en sentido estricto El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunirá el martes con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, en lo que será el primer encuentro entre un mandatario estadounidense y un gobernante venezolano en más de once años, desde la breve reunión entre Barack Obama y Nicolás Maduro en la Cumbre de las Américas de Panamá, en 2015.
El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, confirmó el viernes el viaje de Rodríguez y precisó que el encuentro será informal y no una reunión bilateral formal en sentido estricto, en lo que diplomáticamente se conoce como un aparte. Ese mismo martes, Trump pronunciará su discurso ante la Asamblea General, sostendrá una reunión bilateral con el primer ministro británico, Andy Burnham, y presidirá un encuentro con líderes del golfo Pérsico, antes de partir hacia Washington esa misma noche.
El viaje de la líder chavista a Estados Unidos, un gobierno que hasta hace poco se definía por su oposición a Washington, es la señal más visible de la nueva alianza entre ambos países desde que Trump ordenara a comienzos de año una operación militar que terminó con la detención de Maduro y con Venezuela convertida en lo que el propio diario describe como una suerte de protectorado estadounidense. Washington restableció además relaciones diplomáticas con Caracas, suspendidas desde 2019, tras reconocer legalmente al gobierno interino.
El acercamiento se profundizó el 28 de agosto, cuando Trump anunció un acuerdo por el que Estados Unidos obtiene acceso privilegiado a más de 65.000 millones de barriles de reservas petroleras venezolanas, cifra que el propio Gobierno estadounidense sitúa en torno a una cuarta parte del total del país. Ante las críticas, Trump lo calificó como un regalo de Venezuela al pueblo de Estados Unidos e insistió en que no le costaría un dólar, y que parte de esas reservas serviría para reponer las existencias estratégicas estadounidenses, hoy en su nivel más bajo en cuatro décadas.
El miércoles, Trump anunció además que retiraba a Venezuela de la lista de países señalados por incumplir sus compromisos contra el narcotráfico. Dados los avances positivos logrados bajo la gestión de la presidenta interina Delcy Rodríguez, he decidido que Venezuela ya no debe ser señalada por haber incumplido de manera demostrable sus compromisos de control de drogas, indicó en un decreto difundido por el Departamento de Estado. Elogió también la cooperación bilateral contra los cárteles, incluida la operación militar conjunta que en junio acabó con la vida del líder del Tren de Aragua, Héctor Rusthenford Guerrero, conocido como Niño Guerrero. Maduro, a quien Washington describe como exdictador ilegítimo y narcotraficante, permanece detenido en Estados Unidos a la espera de juicio.
El último jefe de Estado venezolano en hablar ante la Asamblea General fue el propio Maduro, en septiembre de 2018. Delcy Rodríguez conoce bien ese recinto: asistió en 2016 como canciller y en 2019 como vicepresidenta, año en que calificó las sanciones estadounidenses de terrorismo de Estado que ya no usa bombas sino bancos y aseguradoras, acusó a Trump de estirar sus garras imperiales contra Cuba y pidió a Washington menos arrogancia y más tolerancia. Varias delegaciones abandonaron la sala en protesta durante aquel discurso, su última intervención formal ante el organismo hasta la que dará la semana próxima como jefa de Estado.