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La concesión petrolera venezolana recae en la firma de Alejandro Betancourt, investigado en Europa

Martes, 1 de setiembre de 2026 - 09:23 UTC
Betancourt afirmó en un comunicado que Venezuela “está bendecida con una abundancia de recursos naturales, gente trabajadora y potencial sin explotar”, y agradeció a Trump y a Rodríguez Betancourt afirmó en un comunicado que Venezuela “está bendecida con una abundancia de recursos naturales, gente trabajadora y potencial sin explotar”, y agradeció a Trump y a Rodríguez

La Casa Blanca identificó el lunes a la empresa que explotará durante un siglo diecisiete campos petroleros de Venezuela en sociedad con el Gobierno de Estados Unidos: North American Blue Energy Partners, propiedad del empresario venezolano Alejandro Betancourt, investigado en Suiza y en España por su presunta participación en un esquema de lavado de fondos procedentes de la estatal PDVSA. No existe condena en su contra.

El anuncio llega tres días después de que el presidente Donald Trump comunicara el acuerdo sin identificar al operador privado, un dato que la Administración mantuvo reservado. Según el documento difundido ahora, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, otorgó a esa compañía derechos por cien años sobre yacimientos que acumulan unos 65.000 millones de barriles de reservas probadas, alrededor de una quinta parte del total venezolano.

Betancourt afirmó en un comunicado que Venezuela “está bendecida con una abundancia de recursos naturales, gente trabajadora y potencial sin explotar”, y agradeció a Trump y a Rodríguez. No se refirió a las investigaciones abiertas en Europa. Su empresa es la segunda productora privada del país tras Chevron, con más de 200.000 barriles diarios, más de 5.000 empleados y 10.000 contratistas, y aspira a superar el millón de barriles diarios a corto plazo. Estados Unidos consumió unos 20,6 millones de barriles diarios el año pasado.

La estructura del acuerdo también se conoció el lunes. La Oficina de Capital Estratégico del Pentágono obtendrá el 35 % de la matriz de la compañía, y el Departamento de Estado tendrá garantizada la compra del 20 % de la producción a precio de costo, además del derecho de tanteo sobre el 80 % restante. El Gobierno estadounidense dispondrá de veto sobre todos los nombramientos del consejo de administración, cuya mayoría deberá tener nacionalidad estadounidense, y el acuerdo se regirá por la legislación estadounidense y quedará sujeto a la jurisdicción de sus tribunales.

La empresa se ha comprometido a invertir hasta 100.000 millones de dólares en infraestructura petrolera y, según los cálculos de la Casa Blanca, pagará unos 200.000 millones en regalías e impuestos durante los primeros veinticinco años. Rodríguez había cifrado esa partida en 209.000 millones. “Este acuerdo asegura nuestro dominio energético durante el próximo siglo, todo a coste cero para Estados Unidos”, sostiene el comunicado, que afirma además que varios de los campos estuvieron antes en manos de intereses rusos y chinos.

El Ejecutivo estadounidense sostiene también que el proceso de reconciliación que promueve en Venezuela ya ha producido reformas judiciales y la liberación de centenares de presos políticos. El acuerdo alcanzado el 12 de agosto entre el Gobierno interino y un sector de la oposición anuló y reinició el procedimiento de designación de magistrados del Tribunal Supremo, sin mencionar a los presos políticos ni al árbitro electoral. El pacto ha recibido críticas en Venezuela tanto del chavismo como de sectores opositores.