Petro, su esposa, su hijo mayor y el ministro del Interior, Armando Benedetti, fueron incluidos en octubre de 2025 en esa lista El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que mantuvo este viernes una conversación telefónica con su par de Estados Unidos, Donald Trump, en la que le pidió apoyo para retirar las sanciones que pesan sobre él y su familia en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida como lista Clinton. Según el mandatario colombiano y un comunicado de la Presidencia, Trump respondió que hará lo mejor para revisar el caso. La Casa Blanca no confirmó de manera oficial la llamada.
Petro, su esposa, su hijo mayor y el ministro del Interior, Armando Benedetti, fueron incluidos en octubre de 2025 en esa lista, que administra el Departamento del Tesoro y que bloquea el acceso al sistema financiero de personas señaladas por presuntos vínculos con el narcotráfico. En su momento, Washington argumentó que las políticas del presidente izquierdista habían favorecido la expansión de los cultivos de coca. Me sorprendió que no supiera que yo y mi familia aún estábamos incluidos en la lista OFAC; me prometió actuar en el tema, escribió Petro en la red social X, donde calificó el diálogo de amable.
Especialistas en derecho financiero internacional advierten que la salida de la lista no depende exclusivamente del presidente estadounidense, sino de un proceso de revisión administrativa del Tesoro, que evalúa cada caso. El respaldo político de Trump podría dar impulso al trámite, que el equipo legal de Petro ya había iniciado, pero la decisión final corresponde a las autoridades competentes. Ocho meses después de su inclusión, no se ha probado ningún delito de narcotráfico en su contra.
Según el comunicado colombiano, los mandatarios también abordaron la cooperación antidrogas. La Presidencia informó de que Colombia cumplió la meta de erradicar unas 30.000 hectáreas de coca y que espera alcanzar las 41.000 al cierre de 2026, y que Petro pidió mantener el programa de sustitución de cultivos —financiado hasta el 31 de diciembre— con el gobierno entrante. El colombiano añadió que Trump se comprometió a dialogar con el gobierno entrante para favorecer un entendimiento con la oposición, y sostuvo, en tono irónico, que el republicano no sabía que él no había apoyado al presidente electo, Abelardo de la Espriella. Estas afirmaciones no fueron confirmadas por Washington.
La conversación fue el primer contacto directo entre ambos desde su reunión en la Casa Blanca en febrero, que distendió meses de tensión bilateral. Petro ha mantenido una posición ambivalente frente a Washington: por un lado, criticó la intervención estadounidense en la política colombiana y los ataques contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico —que expertos de la ONU han calificado de ejecuciones extrajudiciales—; por otro, reactivó órdenes de extradición de jefes criminales y destaca las cifras de erradicación. De la Espriella, que asumirá el 7 de agosto, se ha alineado con la política de mano dura de Trump y anunció que anulará las negociaciones de paz y que Colombia se sumará al Escudo de las Américas, la coalición regional impulsada por Washington.