El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, describió este viernes como apocalíptica la situación en Pereira, capital del departamento de Risaralda y una de las localidades más golpeadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente y el centro del país el lunes.
Recorrer el centro de Pereira, recorrer la ciudad, le arruga a uno el corazón. Pero los colombianos estamos acostumbrados a crecernos en medio de la adversidad y digamos que nunca la hemos tenido fácil. Y créanme que esta situación no nos va a quedar grande, afirmó tras reunirse con autoridades locales.
El mandatario indicó que en Pereira se han registrado 94 fallecidos, 259 heridos y 260 desaparecidos, y cifró en 140.000 los damnificados, pertenecientes a 41.600 familias. Ese último dato no coincide con los registros de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, que en su corte de las 6:30 situaba en 102.262 el número de afectados en todo el país y en su actualización de la tarde lo elevó a 145.601, repartidos entre 448 municipios de quince departamentos.
Según ese último balance, con corte a las 16:30 del viernes, el terremoto deja 288 muertos, 4.018 heridos, 202 desaparecidos y 354 personas rescatadas. La cifra de desaparecidos descendió desde los 379 reportados por la mañana, un ajuste que las autoridades no detallaron y que suele responder al avance en la identificación de cuerpos y a la reaparición de personas localizadas. De los fallecidos, 250 cuerpos habían llegado a Medicina Legal, 227 estaban identificados y 189 habían sido entregados a sus familias.
Los registros de infraestructura también se han modificado en ambas direcciones a medida que los equipos de ingeniería completan la evaluación presencial de cada inmueble: las viviendas averiadas pasaron de 73.455 a 80.744, las destruidas se situaron en 12.504 y los edificios colapsados se corrigieron de 121 a 66. Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen en alerta roja.
De la Espriella señaló que a Pereira han llegado 90 toneladas de ayuda humanitaria a través de la oficina de la primera dama, Ana Lucía Pineda, y anunció que las necesidades de reconstrucción del departamento se incorporarán a la emergencia económica que presentará la próxima semana. Esta circunstancia de Pereira y del departamento requiere una actuación especial, dijo.
El presidente declaró el miércoles la emergencia económica, un mecanismo constitucional que faculta al Ejecutivo para expedir decretos con fuerza de ley y que quedará sujeto a revisión de la Corte Constitucional. El epicentro del sismo se localizó en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, uno de los que registran mayores índices de pobreza del país.