Fujimori fue perdiendo terreno décima a décima a medida que llegaron a la autoridad electoral las actas de las zonas rurales y andinas, donde Sánchez obtiene sus mejores resultados El izquierdista Roberto Sánchez pasó al frente en el recuento de la segunda vuelta presidencial de Perú, en una elección que se define voto a voto. Con cerca del 95% de las actas escrutadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Sánchez obtenía alrededor del 50,1% de los votos, frente al 49,9% de la derechista Keiko Fujimori, una ventaja de unos 41.000 sufragios. El resultado, sin embargo, no es definitivo: aún resta contar el voto de los peruanos en el exterior, históricamente favorable a la derecha.
Fujimori había liderado el conteo durante las primeras horas gracias al apoyo de Lima, uno de sus bastiones, pero fue perdiendo terreno décima a décima a medida que llegaron a la autoridad electoral las actas de las zonas rurales y andinas, donde Sánchez obtiene sus mejores resultados. Quedan por procesar unas 4.700 actas, entre ellas las del extranjero y las de regiones remotas como la amazónica Loreto.
La definición podría depender del voto exterior, cuyo escrutinio aún no había comenzado y cuyas actas terminarán de llegar el miércoles. Más de un millón de peruanos estaban habilitados para votar fuera del país; en la primera vuelta lo hicieron poco más de 400.000, en su mayoría a favor de la derecha. El presidente ejecutivo de la encuestadora Ipsos, Alfredo Torres, advirtió que, pese a la ventaja parcial de Sánchez, en la mayoría de sus proyecciones internas se impone Fujimori, ya que el recuento actual no incluye casi nada del voto extranjero.
Fujimori, que se presenta por cuarta vez a la presidencia tras perder las segundas vueltas de 2011, 2016 y 2021, pidió esperar el cómputo completo. Cada acta va a ser muy importante. Lo que corresponde en estos momentos es paciencia y mucha serenidad, declaró, y aseguró que respetará el resultado sean los que sean. La candidata, que en 2021 no reconoció su derrota ante Pedro Castillo y denunció un fraude que nunca probó, convocó esta vez a más de cien personeros legales para revisar cada acta.
El estrecho margen ya tuvo repercusión regional: el presidente de Colombia, Gustavo Petro, celebró de forma anticipada un triunfo de Sánchez y anunció que reanudaría las relaciones con Perú. Las autoridades electorales han advertido que la proclamación oficial del ganador podría demorar semanas, debido a las impugnaciones y al sistema de conteo, que exige trasladar cada acta a las oficinas de cómputo.
Sánchez, de Juntos por el Perú y aliado del encarcelado Castillo —a quien ha prometido indultar—, disputa la presidencia con Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, condenado por crímenes de lesa humanidad y corrupción. El ganador asumirá el 28 de julio, en un país que ha tenido nueve presidentes en una década y donde la inseguridad es la principal preocupación ciudadana.