La misión constató, no obstante, retrasos de hasta una hora en la apertura de mesas en Lima, debidos principalmente a la ausencia de sus miembros La misión de observación electoral de la Unión Europea (UE) en Perú destacó el orden y la transparencia de la segunda vuelta presidencial del domingo, aunque criticó la lentitud en la proclamación de los resultados y advirtió sobre episodios de racismo y discriminación durante la campaña. La jefa de la misión, la eurodiputada italiana Annalisa Corrado, pidió a los peruanos esperar con paciencia, en momentos en que, con cerca del 96% del escrutinio, la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez se mantienen en empate técnico.
La organización de las elecciones se llevó a cabo de forma adecuada. La jornada electoral transcurrió en un ambiente tranquilo y ordenado, aunque con algunos incidentes aislados, y los observadores de la UE valoraron positivamente los procesos de votación y escrutinio, señaló Corrado en una rueda de prensa. La misión constató, no obstante, retrasos de hasta una hora en la apertura de mesas en Lima, debidos principalmente a la ausencia de sus miembros, y consideró que aún hay margen para mejorar su capacitación. En esta vuelta, subrayó, el material electoral se distribuyó a tiempo y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) redobló sus esfuerzos logísticos.
El jefe de la delegación del Parlamento Europeo, Davor Ivo Stier, centró sus reparos en la demora. Nos preocupa la lentitud del proceso electoral en la proclamación de los resultados que, lejos de ser garantista, crea un clima de mayor desconfianza e inquietud en la población. Esto es algo que se puede mejorar, afirmó, y confió en que la tardanza no aliente discursos de fraude. Corrado advirtió que el periodo entre las dos vueltas estuvo marcado por una persistente narrativa de fraude del excandidato ultraderechista Rafael López Aliaga, alimentada por los problemas logísticos de la primera vuelta del 12 de abril.
La misión sostuvo que las graves irregularidades detectadas en aquellos comicios —por los retrasos en la llegada del material electoral en Lima— aumentaron la desconfianza hacia las autoridades electorales, y expresó su deseo de que las investigaciones en curso aclaren las responsabilidades.
Corrado también señaló que la campaña, de escasa intensidad, transcurrió en gran medida de forma pacífica, aunque se registraron casos de racismo y discriminación, dirigidos principalmente contra las candidatas a vicepresidentas de Sánchez, Analí Huanca y Brígida Curo. Stier agregó que ambos candidatos sufrieron ataques, sobre todo en redes sociales, incluso de carácter racista. La misión añadió que los medios estatales mantuvieron una cobertura neutral y equilibrada, mientras que la de la mayoría de los medios privados fue sistemáticamente negativa contra Sánchez y su partido, Juntos por el Perú.