El video, difundido por un activista local, circuló ampliamente en redes sociales y generó críticas de sectores políticos y de líderes sociales de la región El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, fue grabado el domingo lanzando balones de fútbol a niños en una calle de Buenaventura, principal puerto del país sobre el Pacífico y una de las localidades más afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto. Los balones llevaban el logotipo de Defensores de la Patria, el movimiento político con el que llegó a la presidencia hace once días.
El video, difundido por un activista local, circuló ampliamente en redes sociales y generó críticas de sectores políticos y de líderes sociales de la región. La entrega se produjo al margen de una rueda de prensa en la que el mandatario anunció la reapertura del buque hospital Benkos Biohó y el envío de toneladas de ayuda médica al puerto, donde más de 10.000 viviendas resultaron afectadas, más de 400 personas resultaron heridas y 27 murieron. La red hospitalaria local permanece desbordada.
Imagina perder tu casa y a tus seres queridos en un desastre natural, y que parte de la respuesta del presidente Abelardo sea regalarte balones con su logo.
— Diego David Ochoa (@Diego_David8) August 17, 2026
El sentido común brilla por su ausencia.
Además, parece ser que el tipo lleva guantes de látex. pic.twitter.com/1Jb0FVbLFg
Lo de los balones no es un pecado, pero sí fue un error de comunicación, señaló el columnista vallecaucano Jhon Jairo Caicedo, quien consideró que el episodio opacó el contenido de la visita. Para el líder social bonaverense Leonard Rentería, el debate de fondo no son los balones, sino la situación de las escuelas: seis quedaron completamente destruidas y las autoridades declararon la calamidad educativa en el municipio.
Las objeciones se extendieron a las medidas anunciadas. El ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, planteó que las empresas de telefonía donen planes de datos y que el Gobierno gestione la entrega de tabletas para reanudar las clases de forma virtual. La exministra de Cultura Paula Moreno, que dirige la fundación Manos Visibles y se encontraba ese mismo día en Buenaventura, cuestionó la propuesta. Las clases virtuales no funcionan porque el Pacífico no tiene conectividad, y los niños del Pacífico no tienen cómo pagar los celulares, afirmó.
Moreno sostuvo que la prioridad es reanudar las clases presenciales en entornos protegidos, dado que los menores sin escolarizar quedan expuestos al reclutamiento por parte de los grupos armados que operan en la región. También objetó los subsidios de arrendamiento anunciados por el Gobierno, al señalar que en la zona no existe una oferta suficiente de vivienda en alquiler. Pidió incorporar a profesionales del Pacífico a la respuesta estatal para acelerar la comprensión de las condiciones locales.
Buenaventura concentra población mayoritariamente afrodescendiente y registra desde hace décadas algunos de los mayores índices de pobreza y violencia armada de Colombia, pese a mover buena parte del comercio exterior del país.
El balance nacional del terremoto, con corte al domingo, registra cerca de 300 fallecidos, 127.608 viviendas averiadas y 26.392 destruidas.