MercoPress, in English

Lunes, 8 de junio de 2026 - 07:01 UTC

 

 

Sánchez, levemente adelante en el conteo rápido del balotaje en Perú; ambos piden cautela

Lunes, 8 de junio de 2026 - 09:44 UTC
El resultado fue cambiando a lo largo de la noche. Los sondeos a boca de urna difundidos al cierre de las urnas habían situado primero a Fujimori, pero el conteo rápido invirtió la tendencia El resultado fue cambiando a lo largo de la noche. Los sondeos a boca de urna difundidos al cierre de las urnas habían situado primero a Fujimori, pero el conteo rápido invirtió la tendencia

La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú quedó sin un ganador claro tras una jornada muy ajustada. El conteo rápido de la encuestadora Ipsos, elaborado con la ONG Transparencia sobre una muestra representativa de mesas, otorgó una ligera ventaja al candidato de izquierda, Roberto Sánchez, con el 50,3% de los votos, frente al 49,7% de la derechista Keiko Fujimori. La diferencia, dentro del margen de error, configura un empate técnico que prolonga la incertidumbre en un país que ha tenido nueve presidentes en una década.

El resultado fue cambiando a lo largo de la noche. Los sondeos a boca de urna difundidos al cierre de las urnas habían situado primero a Fujimori, pero el conteo rápido —que suele anticipar con más precisión el resultado final— invirtió la tendencia. En paralelo, el escrutinio oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), todavía parcial, favorecía a Fujimori, aunque las actas procesadas correspondían en gran medida a Lima, uno de sus bastiones; quedaban pendientes las zonas rurales y andinas, donde Sánchez obtiene sus mejores resultados.

Sánchez, del partido Juntos por el Perú, celebró la ventaja ante cientos de seguidores desde un balcón en la plaza San Martín, en el centro histórico de Lima. “Este es el día de la recuperación de la democracia”, afirmó, aunque luego pidió prudencia e instó a “defender el voto y la transparencia electoral”. Exministro y aliado del expresidente Pedro Castillo —encarcelado por el intento de autogolpe de 2022—, Sánchez ha prometido indultarlo y recibió los primeros resultados en la prisión de Barbadillo, junto a él. En la recta final moderó su programa para atenuar los temores de los sectores económicos, en uno de los mayores exportadores de cobre del mundo.

Fujimori, de Fuerza Popular, habló con gesto serio desde un hotel de Lima y buscó enfriar el optimismo de su rival. “Hasta el momento no hay ningún ganador en esta contienda. Por tal razón, serán días largos hasta conocerlo. Se necesita contar cada una de las actas”, declaró. A diferencia de procesos anteriores, no denunció fraude y aseguró que respetará el desenlace: “Vamos a esperar con mucha fe y respetaremos los resultados finales, sean cuales sean”. También pidió a la comunidad internacional mantenerse atenta. Su campaña, bajo el lema “Vuelve Fujimori, vuelve el orden”, giró en torno a la inseguridad, la principal preocupación de los peruanos.

Es la cuarta vez consecutiva que Fujimori llega a una segunda vuelta, tras perder por estrechos márgenes en 2011, 2016 y 2021. Hija del expresidente Alberto Fujimori —condenado por crímenes de lesa humanidad y corrupción, indultado y fallecido en 2024—, enfrenta de nuevo al antifujimorismo. El presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Roberto Burneo, describió un proceso normal con incidentes aislados, en una jornada marcada por una alta abstención.

Las autoridades electorales advirtieron que la proclamación oficial podría demorar cerca de un mes, hasta mediados de julio, por las impugnaciones. El ganador asumirá el 28 de julio, en reemplazo del presidente interino, José María Balcázar. Ambos candidatos se comprometieron a respetar los resultados oficiales.

Categorías: Política, América Latina.