Xi describió la visita como histórica y sostuvo que ambos mandatarios fijaron una nueva orientación basada en una relación constructiva de estabilidad estratégica entre China y EEUU El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concluyó este viernes su visita de Estado de menos de 48 horas a China sin anuncios sustanciales sobre los principales puntos de la agenda bilateral, aunque calificó el encuentro como muy exitoso e inolvidable y aseguró haber alcanzado acuerdos comerciales fantásticos cuyos detalles no fueron divulgados. La última jornada del viaje, desarrollada en Zhongnanhai, residencia de la cúpula del Partido Comunista Chino, dejó como resultado más visible un ofrecimiento del presidente chino, Xi Jinping, para contribuir a la reapertura del estrecho de Ormuz, cerrado por Irán desde el inicio de la guerra a fines de febrero.
Trump anunció además que evaluará en los próximos días la posibilidad de levantar las sanciones impuestas a empresas chinas que adquieren crudo iraní, en lo que constituye una de las concesiones potenciales más significativas surgidas de la cumbre. El mandatario estadounidense calificó a su par chino como viejo amigo, expresó su deseo de recibirlo en Washington y aseguró que ambas partes alcanzaron una serie de consensos importantes. Entre ellos, el más relevante en términos geopolíticos fue la coincidencia de que Irán no debería poseer armas nucleares, una postura común sobre uno de los focos de tensión más críticos en Oriente Próximo.
Xi describió la visita como histórica y emblemática y sostuvo que ambos mandatarios fijaron una nueva orientación basada en una relación constructiva de estabilidad estratégica entre China y Estados Unidos. Según el dirigente chino, el acuerdo abarca el mantenimiento de la estabilidad de los vínculos económicos y comerciales y la gestión adecuada de las preocupaciones recíprocas, junto con un compromiso de reforzar la coordinación sobre asuntos internacionales como Ucrania, Oriente Próximo y la península coreana, todos ellos abordados durante la jornada del jueves.
El principal punto de fricción fue Taiwán. Xi advirtió a Trump durante el primer día de reuniones que un mal manejo de esa cuestión podría empujar a los dos países a un conflicto, según informaron los medios estatales chinos. Trump confirmó este viernes que el tema se trató con gran detalle, aunque evitó precisar el sentido de los intercambios y aseguró: No me he comprometido en ningún sentido. El ministro de Asuntos Exteriores chino afirmó al cierre del encuentro percibir que Washington otorga importancia a las preocupaciones de China sobre la isla. Pekín mantiene su reclamo de soberanía sobre Taiwán y considera la cuestión, en palabras de Xi, la más importante en la relación bilateral.
La visita, la segunda de Trump al gigante asiático tras la de 2017 durante su primer mandato y la primera desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, estuvo acompañada por una delegación empresarial integrada por Elon Musk, Jensen Huang y Tim Cook, lo que subrayó la dimensión económica de la cita.