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La intervención de EE.UU. fuerza el fin de una década de opacidad estadística en el Banco Central de Venezuela

Jueves, 30 de abril de 2026 - 13:00 UTC
La inflación interanual alcanzó el 649,5% al cierre del primer trimestre La inflación interanual alcanzó el 649,5% al cierre del primer trimestre

El Banco Central de Venezuela (BCV) ha comenzado a publicar de forma sistemática indicadores económicos que durante al menos diez años permanecieron bajo reserva, en un giro institucional impulsado por la intervención militar estadounidense que el 3 de enero culminó con la captura del expresidente Nicolás Maduro y por la subsecuente reconfiguración del sistema financiero venezolano bajo supervisión de Washington. La actualización de las series históricas en el portal del organismo emisor permite saber por primera vez en años que la inflación mensual fue del 32% en enero, del 14,6% en febrero y del 13,1% en marzo, mientras la interanual alcanzó el 649,5% al cierre del primer trimestre.

La opacidad estadística había sido una característica estructural del régimen chavista. Desde 2016, en la antesala de la hiperinflación y de la cesación de pagos, el BCV dejó de publicar de forma regular sus boletines, aunque en momentos puntuales el Gobierno difundió cifras parciales. La crisis de transparencia llevó al país a incumplir desde 2004 el artículo IV de su membresía en el Fondo Monetario Internacional, que exige el envío regular de datos a los Estados miembros. En 2007, Hugo Chávez expulsó a los funcionarios del FMI y cerró su oficina en Caracas. Desde el cambio de gobierno, la presidenta encargada Delcy Rodríguez ha restablecido las relaciones con el FMI y el Banco Mundial, lo que obligó a poner las cuentas en orden.

Los cambios institucionales se aceleraron tras el levantamiento parcial de sanciones por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro estadounidense, que en abril autorizó las operaciones financieras con cuatro bancos estatales venezolanos, entre ellos el propio BCV. Pocos días después, la ingeniera petrolera Laura Guerra, excuñada de Maduro, renunció a la presidencia del organismo y fue reemplazada de forma temporal por Luis Alberto Pérez González, miembro de la junta directiva. El lunes, el BCV confirmó que tanto Estados Unidos como el Gobierno de Caracas contrataron firmas auditoras independientes para revisar el manejo de los recursos venezolanos en el exterior, las operaciones cambiarias y la trazabilidad de las reservas. Reportes periodísticos atribuyen a la consultora Deloitte la auditoría contratada por Washington.

“Que los recursos de la República estén auditados por consultores externos nos da tranquilidad. El país debe tener la plena confianza de que los recursos están pasando por donde tienen que pasar y llegando a donde tienen que llegar”, afirmó Pérez González en una reunión con representantes del sistema bancario y de la Superintendencia de Bancos celebrada el 24 de abril. El presidente encargado del BCV adelantó que la economía venezolana “se encamina hacia un nuevo período de estabilidad cambiaria y reducción de la inflación” y sostuvo que el Producto Interno Bruto creció en el primer trimestre de 2026, sin precisar cifras.

La apertura de los datos también ha permitido revisar a la baja relatos políticos del chavismo. La actualización de la base del Banco Mundial muestra una caída del PIB per cápita venezolano de 13.000 dólares en 2012 a 4.300 dólares en 2024, una contracción que comenzó antes de las primeras sanciones individuales contra funcionarios en 2014. Venezuela cerró 2025 con una inflación anual del 475,28%, según los datos del propio BCV difundidos recientemente, mientras el FMI proyecta para 2026 un crecimiento del 4% del PIB impulsado por el sector petrolero.