Paraguay consolidó en las últimas décadas una estructura impositiva simplificada conocida como 10-10-10: un 10% de IVA, 10% de impuesto a la renta personal y 10% de impuesto a la renta empresarial Las solicitudes de residencia de extranjeros en Paraguay crecieron un 85% en el primer trimestre de 2026, al alcanzar 18.071 trámites frente a los 9.760 del mismo período de 2025, informó la Dirección Nacional de Migraciones. Los pedidos de residencia temporal se dispararon un 105%, hasta 14.995, mientras que las solicitudes de residencia permanente aumentaron un 25%, con 3.076 trámites.
Los brasileños dominan ampliamente el flujo: de las 14.275 residencias expedidas entre enero y marzo, el 64% (9.195) correspondió a ciudadanos de Brasil. Les siguen los argentinos con el 8,4% (1.205), los alemanes con el 4,5% (651) y los españoles con el 2,6% (373). También figuran estadounidenses (228), venezolanos y franceses entre las nacionalidades más representadas.
El viernes pasado, el gobierno del presidente Santiago Peña anunció un nuevo programa que concede residencia permanente directa —sin el trámite previo de una temporal— a extranjeros que inviertan en los sectores turístico, inmobiliario y financiero, según informó el Ministerio de Industria y Comercio.
Paraguay consolidó en las últimas décadas una estructura impositiva simplificada conocida como 10-10-10: un 10% de IVA, 10% de impuesto a la renta personal y 10% de impuesto a la renta empresarial. Su carga tributaria total ronda el 14,5% del PIB, según la OCDE, menos de la mitad del 32% de Brasil. La energía eléctrica es hasta 2,8 veces más barata que en Brasil gracias a los excedentes de las represas de Itaipú y Yacyretá. El país no tiene fondo de garantía por despido y las vacaciones comienzan en 12 días laborales por año.
El gobierno de Peña, que lleva nueve de diez presidentes de derecha desde la redemocratización de 1989, capitaliza activamente la ola migratoria como señal de confianza en el país. Paraguay abre sus puertas al mundo, dice una de las piezas promocionales oficiales. Desde 2025, el gobierno organiza operativos itinerantes llamados Migramóvil para agilizar los trámites de residencia, con 19 ediciones más previstas para este año.
En 2025, Paraguay batió récord al conceder 40.600 autorizaciones de residencia a extranjeros, de las cuales 23.500 fueron para brasileños. Sin embargo, los datos sugieren que muchos no echan raíces permanentes: solo el 19% de las residencias otorgadas a brasileños ese año fueron permanentes, frente al 68% en 2020.
El predominio brasileño en las cifras responde a una ola documentada por BBC News Brasil, que reportó que miles de ciudadanos conservadores están emigrando a Paraguay motivados por razones ideológicas, impuestos más bajos y la influencia de videos en redes sociales. Según ese reportaje, la mayoría se describe como opositora al gobierno de Lula y dice buscar un país con gobiernos de derecha y menor intervención estatal. Cornelio Melgarejo, jefe de inmigración del departamento de Alto Paraná, señaló un cambio de perfil: hace dos años, el 80% eran estudiantes de Medicina; ahora predominan empresarios y jubilados en busca de estabilidad económica y política.
Economistas advierten sobre las limitaciones del modelo paraguayo. La menor recaudación implica menor capacidad del Estado para invertir en infraestructura, salud y educación. La informalidad laboral alcanza el 62,5% —frente al 37,5% de Brasil— y la pobreza extrema es del 4,1%. MercoPress reportó que muchos brasileños que obtienen residencia terminan utilizando el sistema público de salud de Foz do Iguaçu, del lado brasileño de la frontera.