


Sánchez presentó su candidatura como la voz del movimiento popular, comunal, andino y amazónico y propone una nueva Constitución para el país El candidato presidencial de izquierda Roberto Sánchez, que con el 93,48% del escrutinio ocupa el segundo lugar en las elecciones peruanas y se encamina a disputar la segunda vuelta del 7 de junio contra Keiko Fujimori, descartó las expropiaciones como parte de su programa de gobierno y acusó a las élites económicas de propagar un pánico financiero en torno a su figura.
Nosotros no le queremos quitar ni un centímetro de propiedad a nadie, tal como hizo el presidente Pedro Castillo, que no le quitó un sol a nadie, dijo Sánchez en una entrevista con EFE. Ese 'terruqueo' y pánico financiero es porque ellos tienen la sartén por el mango para crear ese pánico financiero, agregó, utilizando el término peruano para las acusaciones infundadas de vínculos con el terrorismo.
Sánchez, congresista en funciones y exministro de Comercio Exterior del expresidente Castillo (2021-2022), registra 1.891.906 votos (12,0%) frente a los 1.878.493 (11,92%) de su rival más cercano, el ultraderechista Rafael López Aliaga (Renovación Popular). La diferencia de poco más de 13.000 votos deberá definirse en los jurados electorales, que tienen pendientes más de 5.000 actas impugnadas por diversas inconsistencias. Fujimori lidera con 2.687.621 votos (17,05%).
Sánchez presentó su candidatura como la voz del movimiento popular, comunal, andino y amazónico y propone una nueva Constitución para el país. Estamos planteando un nuevo pacto y comienzo para nuestra patria, aseveró.
El candidato denunció lo que calificó como racismo y clasismo contra sus votantes, un patrón que comparó con lo ocurrido en 2021 cuando Castillo, un maestro rural, ganó la presidencia. La voluntad ciudadana se ha expresado reafirmando el voto de las regiones, el voto andino, quechua, aimara, campesino y amazónico del Perú rural, y el voto del estrato económico de los más pobres, señaló. Ese grito que ha reafirmado esta vocación democrática hoy está provocando voces de discriminación, de desprecio con muchos insultos.
Sánchez también arremetió contra la derecha peruana por haber propiciado la caída de Castillo —destituido tras su intento de autogolpe en diciembre de 2022— y por defender la represión estatal contra las protestas posteriores a su encarcelamiento, que dejaron más de 50 muertos. No han perdido la vida por una caída fortuita y accidental, sino por balas del Estado, del Ejército y de la Policía, dijo. Castillo cumple una condena de 11 años; días antes de las elecciones aprovechó una audiencia judicial para pedir que votaran por Sánchez, quien ha prometido indultarlo en caso de ganar.
López Aliaga, por su parte, ha denunciado sin pruebas concretas un fraude en su contra y ha solicitado la anulación de mesas electorales en zonas rurales donde Sánchez es el más votado. La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, que desplegó 150 observadores, descartó indicios de irregularidades en el proceso.
El ascenso de Sánchez provocó reacciones en los mercados. El dólar saltó de 3,39 a 3,43 soles cuando el candidato superó a López Aliaga en el conteo, reflejando la preocupación del sector financiero ante un escenario que evoca la victoria de Castillo en 2021.