


El giro se produjo cuando sitios de rastreo marítimo mostraban a varios buques intentando aprovechar la ventana de apertura La reapertura del estrecho de Ormuz anunciada por Irán el viernes duró menos de 24 horas. La Guardia Revolucionaria iraní declaró este sábado que ha reimplantado un control estricto sobre el corredor marítimo, por el que transita alrededor de un quinto del petróleo y el gas natural licuado que consume el mundo. Al menos dos buques informaron de que fueron alcanzados por disparos mientras intentaban cruzar el estrecho, según tres fuentes de seguridad marítima citadas por Reuters. No se ha confirmado si los disparos causaron daños.
Las autoridades iraníes justificaron el cierre como respuesta directa a la decisión de Estados Unidos de mantener su propio bloqueo naval contra los puertos iraníes. El control del estrecho de Ormuz ha regresado a su estado anterior y se encuentra bajo estricta gestión y control de las fuerzas armadas, informó la televisión estatal iraní citando al mando central militar.
El giro se produjo cuando sitios de rastreo marítimo mostraban a varios buques intentando aprovechar la ventana de apertura. Algunos lograron cruzar el estrecho en ambas direcciones antes de la reimposición del cierre, pero al menos dos petroleros cargados en puertos de Emiratos Árabes Unidos con rumbo a la India dieron la vuelta y abortaron sus trayectos, según AFP. Otros buques transmitían su identidad como indios o chinos en un aparente intento de señalar neutralidad mientras navegaban pegados a aguas territoriales iraníes.
El presidente Donald Trump, que el viernes había celebrado la apertura como un brillante gran día para el mundo, mantuvo este sábado un tono ambiguo. Dijo que hay noticias bastante buenas sobre Irán pero advirtió que podría no prorrogar el alto el fuego si no se alcanza un acuerdo de paz antes del miércoles, cuando expira la tregua vigente. Parece que las cosas van muy bien en Oriente Próximo con Irán, declaró sin dar más detalles.
Las negociaciones enfrentan al menos dos obstáculos mayores. Trump afirmó el viernes en un evento en Arizona que Irán había aceptado entregar sus aproximadamente 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, que quedaron enterrados tras los bombardeos estadounidenses de junio pasado. Pero el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, lo desmintió horas antes: El uranio enriquecido de Irán no va a ser transferido a ningún lugar. El futuro del propio estrecho de Ormuz constituye el segundo punto de desacuerdo central.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero con ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán, entra en su octava semana. Desde el inicio de la crisis, la IRGC ha llevado a cabo al menos 21 ataques confirmados contra buques mercantes y ha sembrado minas navales en la zona, según registros compilados por la Oficina de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO). Al menos 823 buques permanecen atrapados en el Golfo Pérsico, según la firma de inteligencia marítima Windward.